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jueves, 12 de julio de 2018
Alertan sobre restricciones en la venta de combustibles, pero el Gobierno lo niega
Estaciones de servicio y algunas petroleras admiten que hay límites a la provisión, porque tras el acuerdo de precios no son rentables; el ministro de Energía dice que los valores son libres

Tras el acuerdo que el Gobierno implementó a fines de mayo con las petroleras para moderar los aumentos de precios de los combustibles, casi todas las empresas empezaron a restringir las ventas mediante el establecimiento de cupos al canal minorista (estaciones de servicio) y restricciones al mayorista (el que abastece al agro, el transporte y grandes empresas), según relataron a LA NACION clientes, cámaras empresarias y diversas fuentes del sector petrolero .

Sin embargo, el ministro de Energía, Javier Iguacel , lo negó: "Desmiento que haya restricción; las refinerías tienen suficiente producción para abastecer el mercado", afirmó a LA NACION.


Según los dueños de estaciones de servicio, los límites al suministro fueron aplicados principalmente por Shell, Axion y Trafigura, y se registran, en especial, en las provincias.

La situación parece responder a una regla de los mercados que, según los manuales de economía, nunca falla: cuando la intervención de algún actor de un mercado ubica los precios de un bien en un nivel tan bajo que disminuye el interés por producirlo, llegan los problemas de abastecimiento. El kirchnerismo dejó una sabiduría empírica que corrobora esa afirmación, ya que el control sobre los precios de los combustibles que dispuso el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, durante varios años derivó en quiebres de stock y produjo directamente cruce de mangueras en las estaciones de servicio. Es lo que advierten ahora en este sector, aunque admiten que la situación actual está "muy lejos" de aquella.

Pese a la información del sector, fuentes cercanas a Trafigura (una comercializadora internacional que este año compró bocas de expendio de la petrolera Pampa, y esta a su vez se las había comprado a Petrobras), sostuvieron, en cambio, que en sus bocas hay volumen de combustible disponible y no registra faltantes, si bien la empresa sigue de cerca la situación. También reconocieron que lo venden a un precio que cubra sus costos, lo que implica que, de hecho, aplica valores por fuera del acuerdo oficial.

Mientras que desde el sector petrolero reconocieron limitaciones de Shell y Axion, aunque focalizadas en el mercado mayorista. De todas formas, de confirmarse tal situación, podría afectar a las estaciones de servicio en poco tiempo más.

La petrolera bajo control estatal YPF, que tiene más del 50% del mercado, no aplica restricciones al canal minorista. Sin embargo, según la lógica que suele seguir el mercado, es posible que el menor volumen disponible termine por sobrecargar la demanda sobre esa empresa.

"El tema aún no afecta a nivel nacional. Me reportaron que empezó a haber cupos en Shell y en Axion. Esto es un retroceso; era un tema superado para nosotros. Vemos con mucho desagrado que se vuelva a aplicar un sistema de cupos", lamentó Carlos Gold, presidente de Cecha, la confederación que reúne a estaciones de servicio de todo el país.

Y explicó los motivos: "Las petroleras todavía no recompusieron su esquema de costos, y para evitar seguir vendiendo mal ponen a disposición de los clientes el menor volumen posible".

El acuerdo de mayo
En mayo, el Ministerio de Energía, que entonces manejaba Juan José Aranguren, anunció que había alcanzado un acuerdo con las empresas petroleras para congelar los precios en los surtidores por dos meses, pero la devaluación llevó a romper el convenio tres semanas después.

Así, a fines de mayo, las empresas aceptaron, bajo la promoción del Gobierno, moderar los aumentos, que no superarían el 3% y el 5% según los casos en los meses siguientes, en un contexto de alta inflación.

La semana pasada, las petroleras aumentaron entre 5% y 12% en promedio los valores en todo el país (más de lo previsto en aquel acuerdo), pero de todas maneras consideran que esos precios en las pizarras no alcanzan para hacer rentable el negocio.

Un documento de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (Fecac) sostiene que el atraso en los precios de los combustibles es del 23,4% en la nafta súper y del 25,4% en el caso de la premium. Para hacer esa cuenta, la entidad tomó en consideración el precio que alcanzó el petróleo Brent, la cotización del dólar, los precios internos de los biocombustibles y los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.