El Diario de Gualeguay
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Miércoles, 12 de diciembre de 2018
NOTAS LOCALES
HISTORIAS BREVES
sábado, 30 de abril de 2016
PUERTO RUIZ; Una imagen que reclama a gritos
Una historia que encierra otras tantas historias que se perdieron arrastradas por las aguas de su Río Gualeguay, ubicado unos diez kilómetros al sur de la ciudad homónima, lugar que fuera elegido por los hermanos Pedro y Domingo RUIZ, cordobeses, ganaderos de esta zona allá por el año 1750. La idea no resultó tan desacertada y lo que fue en principio el punto estratégico para sacar y comerciar el ganado de todo tipo que era la mayor riqueza del lugar, se convirtió en adelante en un importante puerto comercial de cabotaje. (Tercer puesto en el movimiento fluvial de la República).
Descubierto el lugar y la vía de comunicación fluvial hacia la civilización que ostentaba Buenos Aires, no tardó con el tiempo de aglutinarse a su alrededor un grupo de habitantes autóctonos e inmigrantes que llegaron como trabajadores de los barcos y se establecieron en el lugar. Llegando estos últimos a alcanzar más del 30% de la población del puerto, según el censo nacional de 1895.

Se instalaron algunos saladeros, industria de la época, siendo también la caza y la pesca interesante medios de vida para su población.
A pesar de la documentación dispersa que a veces encontramos, sumados a algunos vestigios o ruinas de su edificación original que tambaleando aun subsiste de los embates del tiempo y las crecientes, la indiferencia de la especie humana que todavía nos tolera. Aun así, es capaz de mostrarnos su honrosa estirpe, forjada a la luz de la esperanza y la dignidad que da el esfuerzo y el trabajo.

Prueba de ello, en 1864 nace a la luz de la realidad el más importante y necesario proyecto de los vecinos de Gualeguay. Unir Puerto Ruiz con esta ciudad por una vía férrea, que se llamó “Ferrocarril Primer Entrerriano”, con las locomotoras “Gualeguay” y “Urquiza” la primera luego rebautizada “La Solís”, hoy expuesta al frente de la antigua Estación de Ferrocarril de Gualeguay.

El proyecto cuyo costo fue de $ fuertes 100.000, se costeó el 50 % por el pueblo. El resto por el gobierno nacional, el provincial, El Gral. Urquiza y el hacendado González Calderón y fue la primer vía férrea de toda la Mesopotamia.

Otro interesante informe extraído de la “Guía Comercial Ganadera y Agrícola” de la provincia de Entre Ríos de 1912, nos dice del movimiento de Puerto Ruiz del año anterior.
En síntesis dice:
“Durante este año han entrado y salido del Puerto de Gualeguay 167 buques, incluye a vela y a vapor. Exportando todo tipo de productos de producción de los Departamentos por un valor de;….$ Oro 5.047.763 con 92 Ctvs.
Importando todo tipo de artículos y productos elaborados por valor de $ Oro 2.460.858, con 41 Ctvs.”

Más adelante, el 23 de febrero de 1924, “El Debate” en su editorial, resalta como “Iniciativas plausibles” un importante proyecto del Diputado Nacional conservador Don Juan Antonio González Calderón. Éste presenta el mencionado proyecto relacionado con urgentes tareas que reclamaba Puerto Ruiz dada las exigencias de su agitada actividad, de cuya inminente ejecución dependía su futuro, siendo ya la gran preocupación de todo el pueblo en general que –por otra parte- se encontraba inmerso en la conocida “Crisis de la década del 30”

Hombre curioso al fin, quise saber que tan poderosa fuerza fue capaz de detener el impulso de semejante empresa y cuándo comenzó su decadencia. Recurrí entonces al generoso archivo de Diario “El Debate”, cuyos facsímiles del año 1936 adjunto para compartir con mis amigos lectores.
En verdad la decadencia de la actividad portuaria fue paulatina y las causas fueron varias, (transporte terrestre, buques de mayor porte, falta de dragado, decisiones……, etc.).

Dichos facsímiles corresponden a los informes del año 1936 que brindaba la Agencia fluvial “Quintana” ubicada en la esquina de 3 de febrero y Mitre , en los cuales se puede apreciar que a pesar la franca decadencia de Puerto Ruiz, todavía conservaba una discreta actividad portuaria, la que poco y nada supimos mantener y/o mejorar.


Esta apretada síntesis es sólo un pantallazo de tan rica historia de un puerto que; restaurado y remozado sería un lugar de destacado orgullo para una ciudad turística ya que estuvo presente también en los orígenes y desarrollo de su pueblo, a quién ayudó en sus primeros pasos abriéndole la ruta fluvial para conectarse con el mundo cuando las rutas entrerrianas prácticamente no existían.


FULGENCIO

Fuente: archivo del Diario
“E Debate”