El Diario de Gualeguay
Desde 1901 al servicio de la región
54 3444 412846
Jueves, 19 de octubre de 2017
SEGUNDA SECCIÓN • PSICOLOGÍA
domingo, 08 de octubre de 2017
La Escuela para padres. Escuela Especial
En nuestra escuela Lucecitas se han desarrollado desde hace más de 20 de años lo que en un principio se llamó Escuela para padres, considerando para la temática sugerencias de los padres o necesidades de las personas con discapacidad factor que imprime un sello novedoso a la metodología, permitiéndoles ser constructores de cada encuentro y co-protagonistas de esta experiencia transmitiendo sus vivencias a otras familias que inician el proceso de rehabilitación de sus hijos.
Lo más valioso de la Escuela para padres es brindar apoyo y serenidad en un clima de confianza en el que puedan conformar grupos de auto-ayuda que fortalezcan los vínculos y representen un espacio de crecimiento familiar y de responsabilidad. Esto, de manera directa beneficia a sus hijos, pues los padres aprenden a darles apoyo efectivo a través del aprendizaje de herramientas que promuevan la autonomía e independencia de cada niño y joven con discapacidad. La familia que tiene un hijo con discapacidad afronta una crisis movilizada a partir del momento de la sospecha y posterior confirmación del diagnóstico.

Caplan, uno de los pioneros en el campo de la psiquiatría preventiva, define la crisis como “un período de desequilibrio psicológico en personas que enfrentan circunstancias peligrosas; esas circunstancias constituyen para el sujeto un problema importante que por el momento no puede evitar ni resolver con los recursos acostumbrados”.

En un análisis semántico de la palabra crisis, el término chino de crisis (weiji) se compone de dos caracteres que significan “peligro” y “oportunidad” .Las derivaciones de la palabra griega indican que la crisis es a la vez decisión, discernimiento, y también, “un punto decisivo durante el cual habrá un cambio para mejorar o empeorar”.

Distintos autores diferencian las “crisis del desarrollo o evolutivas” de las “crisis accidentales”. Las primeras son las relacionadas con el pasaje de una etapa de crecimiento a otra: el nacimiento del primer hijo, el comienzo de la escolaridad primaria, etc En cuanto a las llamadas crisis circunstanciales accidentales se caracterizan porque tienen un carácter urgente, imprevisto, inesperado: muerte de algún integrante accidentes,etc.
Enfrentar esta crisis para la familia representa tanto la oportunidad de crecimiento, madurez y fortalecimiento, como el peligro de trastornos o desviaciones en alguno de sus miembros o a nivel vincular.

Cada familia es única y singular y procesará esta crisis de diferentes modos. Tanto su intensidad como la capacidad de superarla varían de una familia a otra. Muchas familias logran reacomodarse ante la situación, mientras que otras quedan detenidas en el camino.

La escuela para padres “Es un proceso educativo permanente, no formal (no institucionalizado) que tiene por objeto ofrecer a los padres de familia oportunidades para participar en el conocimiento crítico de la realidad, y para provocar un cambio de actitudes frente a la problemática familiar y social existente” “Es un programa que facilita a los padres y madres de los alumnos o a sus encargados, no sólo capacitación para ser mejores educadores, sino que crea el espacio para socializar e integrarse más con el complejo afán formativo de toda una comunidad educativa cuyo punto de referencia será siempre el educando”. Se conceptúa La Escuela de Padres esencialmente como “La acción de un grupo” y éste se define en los siguientes términos: Un grupo de aprendizaje con los condicionamientos y las ventajas de la “persona en grupo”. Un grupo pequeño, no más de 20 personas, en el que nadie se siente perdido ni ignorado. Un grupo heterogéneo, en el que hay diferentes visiones sobre los problemas. Un grupo libre, democrático, informal, que refleja la realidad y sin condiciones desde fuera de sí. Un grupo capaz de tomar a decisiones y de mostrar actitudes nuevas para afrontar los problemas. Un grupo que tiene un conductor, que es informador, animador y que, en un momento determinado, puede dominar las técnicas de conducción de grupos y tener algunas actuaciones terapéuticas con respecto al grupo Educación Familiar” ambiente) que tienen que ver con la educación de sus hijos con problemas visuales, con un método que se aparta de la clásica charla esporádica, clase magistral o mera exposición de temas».

ALGUNOS OBJETIVOS DE TODA INTERVENCIÓN TENDIENTE A LA PROMOCIÓN DE LA SALUD MENTAL FAMILIAR
• Acompañar y sostener a los padres en la asunción de la función paterna, afirmando su saber para que no quede eclipsado por el saber profesional
• Desculpabilizarlos, evitando caer en una vinculación padres-deudores, hijo-acreedor
• Ayudarlos a la discriminación entre las limitaciones y posibilidades del hijo.
• Alentarles el optimismo y la esperanza, que no impliquen la negación y las falsas expectativas.
• Apoyarlos para que reconozcan, expresen y comuniquen los sentimientos ambivalentes que se movilizan en torno a la situación, que ayuda a su elaboración.
• Evitar que el niño con discapacidad funcione como el eje por donde circula la vida familiar a fin de posibilitar el crecimiento y desarrollo de todos los miembros.
Favorecer que la familia busque el apoyo y ayuda de los otros.
• Estimular la recreación, el ocio y tiempo libre, evitando caer en renunciamientos por exceso de responsabilidades • Favorecer que establezcan redes sociales de sostén; entre ellas, que integren grupos de padres o de hermanos que atraviesan situaciones similares.

Fuente: Lic. Blanca Nuñez.