El Diario de Gualeguay
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Miércoles, 17 de octubre de 2018
SUPLEMENTOS • PAISAJISMO
sábado, 13 de enero de 2018
Un estanque para mi jardín, parte II:
Siguiendo con el tema de la entrega anterior, hoy vamos a ver que plantas pueden ser utilizadas dentro y fuera de un estanque.
Aprendimos que en un estanque conviene siempre hacer diferentes niveles en el fondo para colocar distintos tipos de plantas. Hoy vamos a ver que también existen plantas que, aunque no estén en el agua, forman parte del estanque. A estas las denominamos plantas palustres.

Una muy usada y conocida por la mayoría es el Papiro o Cyperus papirus como realmente se llama. Es una planta acuática o palustre, rizomatosa. Rápido crecimiento en condiciones buenas. Se utiliza para bordes de estanques. Hojas muy delgadas que se encuentran encima de tallos largos y que caen en umbela (forma de paraguas).

Florece a finales de primavera y verano, inflorescencias discretas de color verde amarronado. Flores de escaso valor ornamental. Le gusta estar a pleno sol y media sombra.

Crecen mejor en lugares donde la temperatura oscila entre los 10º C de mínima en invierno y sin problemas de máximas si se asegura un ambiente húmedo. En invierno, si no se ha protegido convenientemente de las inclemencias del tiempo, la planta amarilleará y se marchitará. En primavera volverá a rebrotar. Se la planta a una profundidad hasta los 35 cm del nivel de suelo.

Otra variedad de Papiro es el Paragüita, o Cyperus alternifolius.
Planta herbácea perenne, cespitosa, con los tallos de sección triangular, generalmente de poco más de medio metro de altura, pero a veces lo rebasan ampliamente. En el extremo llevan una umbela de hojas de forma oblongo-lanceolada y de consistencia cartilaginosa.

Florece en primavera verano, flores de escaso interés, de color blanquecino y reunido en panículo. Propia de márgenes de ríos y cursos de agua, desde 0 hasta -30 cm. Y se las ubica al sol o media sombra. Se desarrolla bien preferentemente en zonas cálidas, donde las temperaturas invernales no sean demasiado extremas y durante el día, en la estación fría no baje de 8°C. En invierno, si no se ha protegido convenientemente de las inclemencias del tiempo, la planta amarilleará y se marchitará. Pero en primavera volverá a rebrotar si no ha bajado de 8 grados. Necesitará una poda severa si ha tenido un ataque de frío. No dude en dejarla sin hojas. Para lograr un aspecto compacto, pódela a finales de invierno cada 2 años.

Otra planta muy usada es el Equisetum Hyemale o cola de caballo, semejante a una caña, pero de textura más sutil, presenta unas características muy apropiadas para la decoración de borduras.

Lo único que hay que tener en cuenta, es que, al ser rizomatosa, presenta una alta tendencia a invadir todo lo que pueda. Por eso mismo se la cultiva en contenedores.

Soporta muy bien las bajas temperaturas, florece en primavera verano, siendo muy pequeña y hasta insignificante, con forma de uso balístico, presentando aros de color negro.
Puede llegar a medir dos metros de altura, pero al ser una planta con muy buena predisposición al rebrote, se la puede podar a la altura que uno desee.
El tipo de suelo tiene que ser arenoso, aunque anda bien en los arcillosos. Requiere una gran cantidad de agua en el suelo. Crece bien tanto a pleno sol como en media sombra.
Una característica de esta planta es que se la utiliza para reducir tumores cancerígenos, pero también es muy tóxica en su ingesta, provocando desmejoramiento físico y pérdida de fuerza.

Las achiras o Cannas como realmente se llaman, son ideales por su coloración tanto por flor como de hojas. Se las encuentran desde México hasta Chile. Crecen en regiones donde la estación cálida es prolongada o constante y en zonas con buena disponibilidad de agua. La más conocida es la Canna coccinea, de flores pequeñas color bermellón, aunque también hay en salmón o naranja. Las de la Canna glauca son amarillas durante varios meses y su follaje es alargado.
Las achiras fueron parte de la dieta de muchos pueblos indígenas americanos. De los rizomas se obtiene gran contenido de almidón fácilmente digerible (75% en total), así como proteínas y potasio en abundancia. En las regiones cálidas, es común que se alimente a los cerdos con los rizomas de Canna y el follaje (contiene un 10% de proteínas). Las semillas pueden consumirse hervidas o asadas. Por otra parte, los brotes de los tallos cocidos al vapor tienen un sabor similar al de la alcachofa.

El cuidado de las Cannas es simple. A fines del otoño se corta el follaje a ras del suelo. La inflorescencia ramificada produce las flores en grupos. Así, en el mismo tallo habrá algunas marchitas, otras ramas con pimpollos y semillas formándose. Estas son perjudiciales para la floración y deben evitarse. Una vez que se hayan abierto y marchitado todas las flores de un tallo, las hojas comenzarán un proceso de declinación y se secarán progresivamente. Es conveniente cortar ese tallo al nivel del suelo para que la energía de la planta se dirija sólo a los nuevos, que producirán otras flores.
En un jardín acuático no pueden faltar las calas o zantedeschia.

El género Zantedeschia comprende plantas originarias de los pantanos de sur de África dónde crecen espontáneas sobre todo en las zonas incluidas entre el Ecuador y Cabo de Buena Esperanza. Es una planta herbácea perenne y presenta muchas particularidades.
La característica de las calas es la total falta de fuste, crecen en efecto directamente de un RIZOMA subterráneo (fuste perenne, comúnmente subterráneo y qué funciona como órgano parecido a una raíz abastecido de yemas en la parte superior y raíces en aquel inferior) que representa la raíz de esta planta y también es el órgano de multiplicación. Del rizoma nacen directamente las hojas qué pueden ser lanceoladas, sagitadas, ovales o acorazonadas con márgenes onduladas, muchas, grandes, verdes o inestablemente jaspeadas.

Lo que nosotros llamamos "flor" vale a decir la parte pintada en forma de embudo, en realidad son brácteas es decir hojas modificadas qué envuelven las flores y las inflorescencias para protegerlos y son llamadas ESPATA ampliadas hacia la extremidad y terminales con una punta encorvada hacia abajo. La flor (la inflorescencia), es en realidad aquella especie de pedúnculo qué vemos al centro de la espata y es llamado ESPADICE que lleva en la parte alta las flores masculinas y en la parte baja las flores femeninas.
La Cala también puede alcanzar el metro y medio de altura.
Andan muy bien en zonas muy húmedas, presentan una gran reproducción y los suelos con arenas son sus preferidos.
Espero que les haya servido esta nota como para tener en cuenta a la hora de diseñar sus estanques.
Si quieren comunicarse o hacerme alguna consulta o critica pueden mandarme un mail a berardi_diego@hotmail.com. Nos estaremos viendo pronto, buena semana.

Diego Berardi
Especialista en Planificación del Paisaje
Vivero Don Bosco – 3444 636552