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Domingo, 15 de julio de 2018
NOTAS LOCALES
La actividad física y el calor
domingo, 14 de enero de 2018
Entrenar en verano
Sin dudas el verano es una de las estaciones donde más actividad física se practica, el afán por el cuerpo perfecto es una de las primordiales consultas en los gimnasios o entrenadores personales, pero no por esto debemos descuidar la salud. El presente artículo va a reflejar lo que se debe o no se debe hacer los días que decida practicar actividad física.
Prof. Ana L. Larreteguy

Para evitar cualquier problema durante el entrenamiento o después del mismo, es fundamental que se realice la actividad antes de las 10 am o después de las 20 pm; se coincide que es el horario idea para evitar inconvenientes de salud.
El entrenamiento debe ser adecuado a la edad y estado de salud de la persona. La cantidad e intensidad deben incrementarse en forma progresiva: primero aumentando la frecuencia semanal, luego el volumen y finalmente, la intensidad.
La doctora Magalí Almada, médica especialista en Medicina del Deporte del Hospital Austral, aporta que “Teniendo en cuenta que la mayoría de las plazas son de cemento, conviene realizar deportes acuáticos donde el cuerpo pierde 25 veces más calor”.
También hay que tener en cuenta que necesitamos al menos dos semanas de adaptación a la temperatura alta, que debe tomarse como parte del entrenamiento, bajando la intensidad del ejercicio y/o el tiempo de actividad, que luego se irán aumentando gradualmente.
La temperatura ideal para hacer deporte al aire libre oscila entre los 20 y 24°C, mientras que superado los 25 grados y hasta los 28 se considera “peligroso”. En tanto que si el termómetro marca 32 o más grados, con una humedad relativa del 60%, está contraindicado.
El punto límite de trabajo, son una serie de síntomas que ante su presencia lo recomendable es suspender la actividad física, buscar un lugar fresco y a la sombra, hidratarse y consultar al médico. Posiblemente estos síntomas puedan ser: dolores de cabeza, mareos, presión baja, desorientación, deshidratación, calambres musculares, síncope por calor, golpe de calor, náuseas y vómitos.
NO DUDE EN CONSULTAR A SU MÉDICO.

Consejos para hacer actividad física con temperaturas altas:
• Pautar los entrenamientos acordes a la temperatura y humedad.
• Entrenar antes de las 10 de la mañana o después de las 20.
• Usar protector solar factor 30 o más, anteojos de sol, gorra, buscar lugares frescos y con sombra.
• Usar ropa de colores claros, de tela sintética de secado rápido, calzas cortas y remera de manga corta.
• La natación es una buena opción para los días de mucho calor, también practicar en lugares cerrados con ventilación.
• La Organización Mundial de la Salud recomienda beber al menos 2,5 litros de agua por día para llegar bien hidratados al entrenamiento, más la hidratación específica para entrenar.
• Algo que en todas las notas y libros que he leído, los nutricionistas recomiendan fervientemente No saltear el desayuno, comer sano y liviano e incorporar al menos tres frutas al día.
• Alternar un día de descanso en la semana y uno en el fin de semana.
• También no olvidar el ABC del entrenamiento: una breve entrada en calor, la actividad primordial ya programada, y luego el estiramiento y la vuelta a la calma.
• Se recomienda mojar el cuerpo y sobre todo la cabeza para ayudar a emanar el calor del mismo.

Siempre que realice actividad física, la misma debe ser supervisada e impartida por profesionales de la actividad física y la salud.
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Cómo prevenir golpes de calor en ancianos

Llega el verano y con las altas temperaturas, aumentan los riesgos para la salud asociados a la exposición al sol y a los fuertes calores. Si bien los golpes de calor pueden afectar a todas las personas, en mayores de 65 años el riesgo es mayor, ya que en el proceso de envejecimiento disminuye la proporción de agua en el organismo.
Con el paso de los años se reduce la sensación de calor, por lo tanto, las personas mayores no perciben las altas temperaturas. Esto provoca que no tomen las precauciones que deberían. Si bien sentirse débil y agotado son características propias de la mayoría de los ancianos, es importante no pasarlas por alto ya que también pueden ser señales del golpe de calor.
Los síntomas más frecuentes son: sudoración excesiva, mareos, desmayos, sequedad en la boca, cansancio, pérdida de apetito, dolor de cabeza, dolor de estómago, estado de confusión, agitación, calambres musculares, vértigo, vómitos, piel seca y temperatura mayor 39º C.


Recomendaciones para prevenir los golpes de calor
-Vestirse con ropa liviana de algodón y evitar usar colores oscuros que atraigan el sol.
-Tomar mucho líquido aunque no tenga sed. Intentar tomar diariamente
2 litros de agua.
-Ingerir comidas ligeras.
-Mantener la casa fresca con cortinas o persianas para evitar el calor solar.
-Evitar la exposición directa al sol entre las 12 y las 17 hs. En caso de estar al aire libre, utilizar un sombrero o buscar cobijo en algún lugar con sombra.
-Evitar las bebidas alcohólicas y las azucaradas.
-En caso de realizar ejercicio físico hacerlo temprano en la mañana o bien, terminando el día, que las temperaturas son más óptimas.
-No permanecer durante mucho tiempo en vehículos cerrados.
-En caso de sufrir un golpe de calor es fundamental actuar de manera rápida. Lo primero que hay que hacer es bajar la temperatura del cuerpo con paños fríos o incluso con hielo. Cuando se trata de ancianos puede ser muy grave, por lo tanto, hay que acudir a un médico ante los primeros síntomas.