El Diario de Gualeguay
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Domingo, 17 de junio de 2018
SEGUNDA SECCIÓN • PSICOLOGÍA
domingo, 04 de marzo de 2018
Salud mental en la Argentina
AlejandroVainer se pregunta ¿Hasta dónde llegan los manicomios?
El movimiento de la Salud Mental surgido alrededor de hace 50 años en el mundo tenía como objetivo la transformación de la atención y la desaparición de esos monumentos tan parecidos a los campos de concentración. Todos los esfuerzos terapéuticos y políticos iban hacia ese lado.
Así se conjugaron el psicoanálisis, las distintas formas de psicoterapias (individual, grupal, familiar y de diferentes orientaciones teóricas), la naciente psicofarmacología (qué diferencia que había entre los textos y los usos de psicofármacos hace 50 años a hoy), la psiquiatría (que era social entonces, y ahora es asocial), para organizar distintos dispositivos que pudieran ir en contra del manicomio. Así surgieron no sólo las comunidades terapéuticas (recordemos que la OMS recomendó en 1953 la transformación del Hospital Psiquiátrico en comunidades terapéuticas), sino también los servicios de Salud Mental en los Hospitales Generales, los Centros de Salud, los Hospitales de Día, las distintas clases de trabajos comunitarios (desde la atención en crisis a diferentes modos de prevención). Estos dispositivos y las distintas teorizaciones que fueron surgiendo a partir de las experiencias fueron de capital importancia para la lucha en contra de los manicomios enmarcada en una serie de luchas de transformación social y política. Sostienen los autores, tanto Vainer como Carpintero y GregorioKazi que en los últimos años se ha gestado un cuestionamiento del campo de la Salud Mental. “El fin de la Salud Mental” diríamos. Desde entonces se fue desdibujando la concepción de campo de Salud Mental, deudor del Estado de Bienestar. Es que en esta fase del capitalismo hay aún menor interés por los seres humanos, y mucho menos por quienes padecen sufrimiento mental. Por eso, ese campo de la Salud Mental comienza a estar cuestionado desde su propio nombre.

¿Y cuál es la salud mental que tenemos al día de hoy? Un campo fragmentado en el que conviven diferentes dispositivos y, se trata como cosas a los que padecen.
Cuando digo manicomial no me refiero a las paredes de los manicomios que se encuentran a pocas cuadras de aquí. Tampoco a quienes allí trabajan, como lo hice yo en mi residencia en el Borda. Me refiero a un sistema anquilosado que atraviesa los distintos dispositivos de trabajo. Distintos dispositivos que en muchos casos han perdido su sentido original y se comportan manicomialmente. Y profesionales que los sostienen. Y no importan cómo se llamen ni el barniz progresista que los atraviese.

Por ejemplo:
-Una internación puede ser manicomial en un Hospital General si solamente se interna al paciente para custodiarlo, darle la medicación y tener algunas entrevistas con un psicólogo. ¿Qué hace el resto del día el paciente? Lo mismo que en un manicomio: es depositado allí iniciando su carrera manicomial.

-Una guardia en el mismo Hospital General es manicomial cuando se deriva a los manicomios todo paciente que haya tenido una internación previa.

-Un centro de salud o un Servicio de consultorios externos es manicomial cuando se convalidan listas de espera de seis meses o un año. O si se cierran directamente las admisiones y las listas de espera. Puede haber falta de recursos, caso en el cual, tendría que haber una lucha gremial y política. Pero también hay otra falta de recursos, los simbólicos. Porque muchas veces se sigue pensando en atención de uno a uno, cuando hay otros dispositivos posibles como las admisiones grupales, método que existe hace más de 30 años. Con esta falta de recursos se promueve a que un paciente o un grupo familiar que necesita atención sólo puedan esperar ingresar por guardia cuando la situación sea tan grave que necesite una internación.

-Cualquier TSM funciona de manera manicomial si pasa de una consulta semanal brevísima a una internación desconociendo los diferentes dispositivos intermedios que existen y se pueden aplicar.

Lamentablemente podría seguir con estos ejemplos que nos muestran la actualidad de lo manicomial.
Continuará