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Miércoles, 17 de octubre de 2018
COLUMNAS • MÑOR. J. LOZANO
domingo, 10 de junio de 2018
La solidaridad empieza por dar y cuidar la vida
Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
En estos días se incrementan las voces y los gritos por el debate acerca de las posibles modificaciones a la legislación sobre el aborto.
Es muy importante ser claros y firmes en el cuidado de la vida desde que empieza en la concepción. El embrión no es algo sino alguien que se está desarrollando y tiene su propio ADN desde el inicio. A los 21 días ese mismo embrión ya posee su propio grupo sanguíneo,

independiente del de la mamá y del papá. Es la vida que viene en camino y tiene derecho a desplegarse. El aborto termina con ella de modo irrevocable.
Al enseñarnos sobre la santidad, Francisco nos dice que “La defensa del inocente que no ha nacido, por ejemplo, debe ser clara, firme y apasionada, porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada, y lo exige el amor a cada persona más allá de su desarrollo”. (GE 101) En unos párrafos más sigo con el resto del texto.
Hay argumentos que se presentan que son ambiguos o engañosos. No se puede favorecer una postura tergiversando datos de la realidad o mintiendo respecto de las reales intenciones. El papelón de un Ministro nacional corregido por su par provincial está exento de todo comentario. Y esto ha sido moneda corriente en estos meses.
Miremos también a la mujer embarazada que se plantea abortar. Ella tiene derecho a ser cuidada en su integridad y su condición. Cuando la angustia le cuestiona por la pobreza o la violación, no podemos dejarla sola. Cuidemos las dos vidas. Hagámonos cargo de su dolor. No nos quedemos en defender principios con frialdad sin ser capaces de acercarnos al drama de la existencia. Varias veces me han comentado que se sienten solas ante el mundo. Basureadas en su casa, abandonadas por el papá que engendra y se borra, amenazadas en su trabajo…

Muchas de las mujeres que han acudido al aborto arrastran un peso grande en su corazón y un dolor que reclama misericordia y compañía. El drama del aborto deja huellas. En la vida que no pudo seguir desarrollando y en la mamá que no logra paz en su corazón. Cuidemos las dos vidas.

Y continuemos con el texto de Francisco: “Pero igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria, el abandono, la postergación, la trata de personas, la eutanasia encubierta en los enfermos y ancianos privados de atención, las nuevas formas de esclavitud, y en toda forma de descarte. No podemos plantearnos un ideal de santidad que ignore la injusticia de este mundo, donde unos festejan, gastan alegremente y reducen su vida a las novedades del consumo, al mismo tiempo que otros solo miran desde afuera mientras su vida pasa y se acaba miserablemente”. (GE 101) Vale toda vida.

“La solidaridad empieza por dar.” Así expresa el lema de la colecta anual de Caritas 2018, que estamos desarrollando este fin de semana en todas las Parroquias y Capillas del país. Me acordaba de una expresión del Papa durante el año de la misericordia: “la misericordia de Dios no es una idea abstracta, sino una realidad concreta”. Y de verdad que es así.

Corremos el riesgo de sensibilizarnos con los números estadísticos y no con las historias concretas de la gente. Suele suceder que cuando se dan a conocer las cifras del INDEC o del Observatorio de la Deuda Social de la UCA muchos preguntan si aumentó o bajó la pobreza, pero pocos se cuestionan acerca de cómo hacemos para que los pobres dejen de serlo.

Incluso las mediciones se quedan cortas, porque no plantean si creció o bajó la riqueza, y cómo hacemos para ser más equitativos con ella.
Como el mismo Francisco nos enseña, “la realidad es superior a la idea”. Demos paso entonces a la solidaridad que se compromete y dejemos las elucubraciones que nos distraen en un refugio individualista de escritorio aséptico.

Con el dinero que se recauda en las colectas de este fin de semana se sostienen durante el año diversos proyectos de promoción humana, de capacitación laboral, de microemprendimientos, talleres de alfabetización, apoyo escolar… También se brinda continuidad a iniciativas de abordaje y acompañamiento a personas que consumen drogas, se compran remedios, se organizan comedores infantiles o de ancianos en diversos lugares. Podés encontrar más información en www.caritas.org.ar [1] o en el 0800 222 74827.
Es importante la participación de todos. “La solidaridad empieza por dar”, por comprometernos con la vida de punta a punta. Vale toda vida.