El Diario de Gualeguay
Desde 1901 al servicio de la región
54 3444 412846
Lunes, 10 de diciembre de 2018
DEPORTES
viernes, 10 de agosto de 2018
Racing no logró aprovechar que River jugó la mitad del partido con 10 y empataron sin goles
En el único duelo de argentinos en los octavos de final, la Academia no logró aprovechar que el Millonario jugó todo el segundo tiempo con un jugador menos, quien fue expulsado sobre el final de la primera mitad.
El escenario del partido de ida dejó mejor parado en la serie de Octavos de Final a River, quien supo aguantar el empate en cero de visitante, con un hombre menos durante todo el segundo tiempo, por la expulsión de Leonardo Ponzio, y el resultado le dejó sabor a poco a Racing, aunque más allá de las sensaciones encontradas para los dos equipos, la realidad marca que el pasaje a la próxima fase se resolverá en el Monumental, donde el Millonario contará con la ventaja de ser local, y a los de Avellaneda les queda el consuelo de aferrarse que ante un empate, con goles, tendría una ventaja, debido al plus por los tantos marcados en el campo rival.


Lo cierto es que luego de un largo receso, el clásico no estuvo, desde lo futbolístico, a la altura de lo que se venía hablando. Porque Racing mostró su falta de ritmo, especialmente en el manejo del balón en la mitad de la cancha, para alimentar a Bou o Lisandro López, que tampoco estuvieron picantes en el mano a mano. Y River dejó de lado las insinuaciones que mostró en el primer tramo del encuentro, porque con la expulsión de Ponzio, concentró sus energías en cuidar el arco de Armani, para hacer un negocio con el cero a cero. Y encima, en las pocas situaciones que el local pudo arrimar peligro, el uno del Millonario volvió a mostrar las virtudes que lo llevaron al Mundial.

De entrada, River lo sorprendió a Racing al ganarle la mitad de la cancha, por la dinámica de Palacios y los movimientos punzantes de Gonzalo Martínez. Así, tuvo varias acciones de peligro en el primer capítulo, porque hubo resolución fallida de Pratto u otra acción desperdiciada por Scocco. Al mismo tiempo que no mostró contundencia en varios contraataques prometedores, con Nacho Fernández, en la conducción, y su situación más peligrosa estuvo en los pies de Javier Pinola, quien tras un tiro de esquina, quedó libre para definir, en lo que podría describirse como un penal con la pelota en movimiento, pero su derechazo se fue junto al palo.

Y en ese primer tiempo, Racing insinuó más de lo que concretó: Armani le tapó un mano a mano a Bou y Lisandro López desperdició una clara chance al rematar sin fuerza tras una acción de laboratorio. Pero la expulsión de Ponzio (por doble amonestación), cuando se iba el primer tiempo, cambió el escenario para el complemento. Racing se hizo amo y señor de la pelota, del terreno y del juego, pero sin ideas para penetrar, ni golpe de nocaut. Y ni los cambios de Coudet lograron una vuelta de tuerca. Lo mejor, en ofensiva, tuvo que ver con un remate desviado de Centurión, una llegada sin convicción de Alexis Soto y la gran intervención de Franco Armani sobre Jonathan Cristaldo, en el final del partido.

Y en el balance general, Racing falló donde solía estar su fuerte, en la mitad de la cancha, donde Neri Cardozo y Zaracho no pudieron asociarse a Nery Domínguez, mientras que River arrancó con una estrategia, pero al perder a Ponzio, bajó la persiana, tuvo a Armani como figura y ahora apuesta todas sus fichas a la revancha del 29 de agosto en Núñez.