El Diario de Gualeguay
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Jueves, 20 de junio de 2019
NOTAS LOCALES
Gerardo Ferreyra, 26 años en Bomberos Voluntarios
domingo, 19 de mayo de 2019
“Estoy orgulloso de pertenecer a esta institución”
Gerardo Ferreyra, es Cabo Primero del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Gualeguay. El Debate Pregón conversó con él acerca de su rica experiencia en tantos años dedicados a este servicio del cual se siente orgulloso.
“Tengo 41 años, hace 26 años que estoy en la institución. Cuando ingresé éramos 18 o 20 bomberos y ahora hay aproximadamente entre 90 y 100, contando la escuela de cadetes”, comienza diciendo G. Ferreyra, para continuar: “Hay muchos chicos jóvenes que han ingresado en los últimos años. Dentro de Bomberos tengo a un hermano, Pepe, mis sobrinos Elías, Cristóbal, Exequiel y mi hijo de 17 años. Los más chicos pertenecen a la escuela de cadetes, pero ya salen en determinadas emergencias. Cuando son menores de edad no pueden cubrir siniestros, pero sí otros acontecimientos como por ejemplo llevar agua a los domicilios, entre otros que no encierran peligro. De ahí van adquiriendo el manejo de las motobombas, de las mangueras, se van familiarizando”.

Más adelante se refiere al accionar de los bomberos: “Nosotros cubrimos incendios, accidentes, inundaciones, salvataje de personas que quedan atrapadas en distintos medios, búsqueda de ahogados, rastrillajes en diferentes lugares, a veces durante varios días, rescate de animales de arriba de los árboles, de las alcantarillas, de techos. Hoy el cuartel de bomberos cuenta con la Brigada K9 que es la parte canina, la que se presentó el pasado lunes en el acto por el 45º Aniversario. Cuenta con dos perros que los están adiestrando; los llevan a Buenos Aires a cursos, junto con los cuidadores, dos bomberos que los tienen a cargo y están en la casa de ellos”.
Yo estoy en la planta permanente ya, trabajando en el cuartel, en lo que hace a limpieza, pero cuando hay una emergencia, se toca la alarma interna y me sumo a los que salen. En la época que ingresé, el parque automotor era reducido, estaba el Ford siete mil, un Dodge, el Agrale que era nuevo y con los años pasó al parque automotor de bomberos de Larroque. Luego fue creciendo con rapidez, y a la vista está que son casi todos móviles cero kilómetro”.

Con respecto a la distribución del parque automotor, comenta G. Ferreyra: “En la parte de adelante del cuarte tenemos cuatro móviles que son los de primer salida; más atrás, dos más grandes y uno chico, liviano, que son camiones cisternas, a lo que hay que sumarle la parte de náutica como lanchas, botes, gomones. También tenemos la unidad de rescate. Como reliquia está la primera autobomba, un Dodge modelo 1936 que vino de los Bomberos de San Fernando, incluso una de las tasas de las cubiertas que tiene grabado ese nombre”.

Le preguntamos que le resulta lo más difícil y lo más reconfortante de la tarea: “Lo más difícil y doloroso es cuando acudimos a accidentes y encontramos chicos muy graves o sin vida; es como que se viene el mundo abajo, más cuando no se puede hacer nada, pero hay que seguir, sacar fuerzas y continuar con el operativo. Lo más gratificante es cuando uno llega al objetivo de salvar a las personas, que es la prioridad, con posibilidades de recuperación, como también salvar la mayor parte de las cosas materiales y a los animales. Además, un ¡gracias! para nosotros es muy reconfortante”.

“El incendio más grande al que he acudido con formación es en la fábrica Mocoretá, en el Parque Industrial de Gualeguaychú, que medía 120 m. de largo, por 90m. de ancho. Estuvimos casi 24 horas combatiendo el fuego. Se quemó un galpón completo con todo lo que tenía adentro, pero pudimos salvaguardar galpones aledaños de la misma empresa”, nos comenta Ferreyra, para luego agregar: “Cuando hay inundaciones estamos en alerta y a disposición día y noche para sacar del peligro a la gente, salvar en lo posible sus pertenencias, tratar de cubrir lo que se pueda el avance del agua. Cuando se hizo la defensa costera fue realmente un logro, aunque después se vino del lado norte, que era imparable por la cantidad de agua caída de golpe y las bombas saturadas. Hoy hay más bombas y cuando llueve mucho, nosotros mismos hacemos un recorrido para ver si funcionan bien”.

Ya para finalizar, expresa: “Me siento muy bien en el cuartel; buena parte de mi vida pasa por este lugar, incluso me casé con una de las chicas que conformaba la banda de música. Quiero agradecer siempre al pueblo de Gualeguay, en general, como también a la zona rural. Además a la Comisión Directiva que en forma constante están atentos a nuestras necesidades; ellos quieren que nosotros salgamos bien equipados, que no nos falte nada, que estemos preparados para cualquier contingencia. Me animo a decir que en Entre Ríos estamos en primer lugar en lo que hace a equipamiento y preparación, y en el país estamos muy bien ubicados; somos muy reconocidos, referentes a nivel nacional y eso me llena de orgullo”.