Espectáculos | actriz | Libertad | carrera

A los 83 años, murió la actriz y vedette Libertad Leblanc

Fue la eterna "rival de Isabel Sarli" tenía 83 años. Filmó más de 40 películas y cumplió varias temporadas teatrales en la escena latina de Nueva York. La llamaban la Diosa Blanca.

Tras enfrentar un delicado cuadro de salud durante varios meses, murió este jueves por la noche la actriz y vedette Libertad Leblanc, según confirmó Adela Montes, amiga de la estrella del cine argentino. Tenía 83 años y, a lo largo de su exitosa carrera, rodó más de 30 películas.

A principios de 2020, tuvo que ser internada con un cuadro de neumonía doble. Tras pasar un largo tiempo en el área de cuidados intensivos del Hospital Rivadavia, se pudo controlar el avance de la enfermedad, y fue trasladada a su departamento en el barrio porteño de Palermo, con su salud quedó muy deteriorada.

Los médicos a cargo de su atención le informaron el pasado abril a su hija Leonor, que vive en Suiza, que su enfermedad era irreversible. Frente a esta situación, se encargó de organizar todo para que su madre tuviera una internación domiciliaria y pudiera transitar su convalecencia en la comodidad de su hogar.

En los últimos años, Leblanc contó con la asistencia de dos enfermeras que la cuidaban las 24 horas. Además de la lesión pulmonar, tenía problemas cardíacos y un inicio de Alzheimer. Si bien en un primer momento se pensó que su afección respiratoria estaba vinculada al Covid-19, pero se descartó al darle negativo el hisopado.

Una joven bonita y rebelde

Nacida en 1938 en Río Negro, Libertad María de los Ángeles, tal su verdadero nombre, perdió a su padre antes de cumplir un año. Su madre, Clarisa Blanco, volvió a casarse y ella pasó toda su adolescencia en un colegio confesional María Auxiliadora de Trelew. Fue una alumna rebelde y fue expulsada cuatro veces.

Comenzó su carrera a los 22 años con papeles secundarios en películas y obras de teatro. Su primer protagónico lo consiguió en el festival de cine de Caracas, Venezuela. En la piscina del hotel, aprovechó que los periodistas habían ido a entrevistar a Graciela Borges, lució una bikini roja a lunares, muy osada para la época

Ese episodio fue el que la catapultó a la fama. Consiguió su primer protagónico, en el filme “La flor de irupé”, que se publicitó con la actuación de "la rival de Isabel Sarli". Esto enojó a Armando Bó, quien acusó a Leblanc de querer aprovechar la fama internacional de la Coca para hacerse conocida.

El escándalo fue tal que Leblanc rechazó el papel que acaso hubiera sido el más importante de su carrera, un filme coprotagonizado con Isaberl Sarli que se iba a llamar “El agua trajo la sal”. Tomó la decisión porque Bo, marido de la Coca, se empecinó en dirigir la película y, como estaban pelados, ella no lo aceptó.

Disfrutó una vida de película

Todavía era muy joven se casó con el empresario teatral Leonardo Barujel, con quien tuvo a su única hija, Leonor. El matrimonio duró muy poco y, una vez separada, la actriz no volvió a contraer matrimonio. Tuvo encendidos romances que llenaron páginas de las revistas del corazón, pero ella evitó hablar de ellos.

Su trayectoria se desarrolló entre Argentina, México, Venezuela, Puerto Rico y Perú y su imagen pública fue la de una auténtica sex symbol. Se hizo conocida como la Diosa Blanca Filmó más de 40 películas y cumplió más de 10 temporadas de teatro latino en Nueva York donde le pagaban cinco mil dólares por presentación, una fortuna para la época.

Vivió una vida de película. Fue amiga del escritor Norman Mailer, compartió cenas con Vinicius de Moraes y Manuel Puig, celebrado autor de “Boquitas pintadas”, le contaba sus penas de amor. Su leyenda hizo que Ernesto Sábato la incluyera en “Abbadón el exterminador”.