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Los cambios en la forma de vida a partir de la pandemia

En esta editorial, el Dr. Bernardo "Cacho" Gandini, nos cuenta sobre las consecuencias y los cambios de vida que trajo aparejada la pandemia.

La investigación del profesor Jeremy Bailenson de la Universidad de Stanford se ocupa de este fenómeno: el uso excesivo de video-llamadas y acerca soluciones para el agotamiento. El cansancio y estrés de las horas de reunión virtual se debe a la atención permanente, mientras se mira continuamente la pantalla. El objetivo no es demonizar las video-llamadas, sino buscar comportamientos que se puedan implementar y no resulten extenuantes, en la producción laboral. El uso de Zoom o plataformas similares, crecerá, ya que las video-conferencias seguirán siendo una de las principales formas de trabajo.

Una vez reconocidas las cuatro causas que generan “fatiga de Zoom”, es necesario ocuparse de ellas para disminuir su influencia.

1.- Lo primero a considerar es el “contacto visual muy intenso”, que no es natural. En lo presencial los asistentes escriben o desvían la mirada, pero en las reuniones virtuales se siente la obligación de mirar la pantalla constantemente. Todos se sienten mirados y observados lo cual es muy estresante. En las reuniones largas, este estado hiperactivo o de hipervigilancia es desgastante. La recomendación es no utilizar pantalla completa y reducir el tamaño de la ventana en relación con el monitor, esto minimiza las caras de oradores y espectadores, y usar teclado externo para incrementar el espacio entre el usuario y el dispositivo.

2.- El segundo elemento es el agotamiento de verse uno mismo todo el tiempo. Como si en la vida real alguien te siguiera con un espejo para que te veas de manera constante, con más chances de ser crítico de sí mismo. Bailenson sugiere usar el botón “ocultar vista propia”, al que se puede acceder haciendo clic con el botón derecho en su propia foto.

3.-Reducción de la movilidad: Cuando conversamos personal o telefónicamente, podemos movernos sin impedimentos, pero en las video-llamadas no, porque saldríamos del campo de visión. Estas duraderas faltas de movilidad son nocivas para la salud y afectan el rendimiento cognitivo, como se ha demostrado en otras investigaciones. El autor sugiere, apagar el video durante las reuniones para tomar pequeños descansos moviéndonos por el espacio. También recomienda usar una cámara externa más alejada de la pantalla lo cual ofrecerá más amplitud de movimientos.

4.- La carga cognitiva es mucho mayor: Tienes que asegurarte de que tu cabeza esté enmarcada dentro del centro del video. Si quieres mostrarle a alguien que estás de acuerdo con él, debes asentir exageradamente o levantar el pulgar. Eso agrega carga cognitiva a medida que usa las calorías mentales para comunicarse. La comunicación no verbal está más limitada que cuando nos encontramos cara a cara, de ahí que sea necesario exagerar los gestos y hacer más esfuerzos en general para lograr una comunicación efectiva.

“Dos personas no pueden ser amigas por mucho tiempo si no se pueden perdonar sus pequeños errores”
Jean de la Bruyère