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Científico gualeyo halló el megaterio más antiguo del país

Nicolás Chimento es científico y trabaja en Buenos Aires, pero vive y dicta clases en la provincia. En la investigación participó el Conicet Diamante.

Un trabajo científico de distintas instituciones relacionadas a través del Conicet, entre ellas el Laboratorio de Paleontología de Vertebrados del Centro de Investigación Científica y de Transferencia Tecnológica a la Producción (CICYTTP), de la localidad de Diamante, logró el hallazgo del megaterio más antiguo de Argentina. El fósil fue encontrado en la costa de San Eduardo del Mar, localidad cercana a Miramar, en el partido de la costa de General Alvarado, en Buenos Aires.

El estudio fue publicado en la revista científica Journal of South American Earth Sciences.

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En la tarea también intervino el profesional gualeyo Nicolás Chimento, licenciado en Biología, con orientación en Paleontología, y a cargo del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, de Capital Federal.

En diálogo con UNO, el científico entrerriano explicó que en la costa de Miramar y alrededores se descubren muchos fósiles, porque en las zonas de las barrancas se pueden advertir las distintas capas geológicas, aparecen muchos fósiles. “Hace muchos años se encontraron también huellas allí de un tigre de diente de sable. Cada vez que descubren algo, se ponen en contacto con nosotros y empezamos a hace el trabajo en conjunto, para analizar el fósil”, contó sobre el proceso de trabajo.

Chimento trabaja en su laboratorio en Buenos Aires, pero vive en Gualeguay, donde además dicta clases en el Colegio San José, en el Instituto Rocamora y en el Instituto de Enseñanza Superior.

“Pensábamos que era un pariente lejano del megaterio. Nos pusimos en contacto con Diego Brandoni (profesional santafesino del Conicet de Diamante), que es especialista en megaterio, vio las características, y nos dijo que no era un pariente, sino un megaterio”, indicó.

Lo que sorprendió a los investigadores fue que procedía de una capa geológica en que no se habían detectado megaterios en el país. “Cuando empezamos a analizar bien, hablamos con un geólogo y nos confirmó que esa capa geológica tiene 3,5 millones de años. Ninguno tenía esa antigüedad hasta ahora en el país. En otros lugares de Sudamérica se encontraron, pero en Argentina ahora es el más antiguo, y se abre el debate sobre el origen de ellos, de dónde proceden: si eran de Bolivia o Perú, es decir, del norte y venían después para el sur, o si son de la región pampeana, y luego fueron para allá”, mencionó. Chimento explicó que megaterios de 10.000, 20.000 o hasta un millón de años, se han descubierto en distintos lugares del país, como Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Río Negro, Santiago del Estero, pero son registros más recientes.

“Con estos interrogantes se abren nuevas líneas de investigación sobre capas geológicas más antiguas”, acerca de los megaterios en el país, planteó.

El megaterio fue un enorme perezoso terrestre que alcanzó los 5 metros de longitud y las 6 toneladas de peso. De hocico estrecho, se considera que tenía una larga lengua con la que podía arrancar las ramas vegetales que constituían su alimento, aunque por lo enorme de sus garras, algunos especialistas creen que podría haber sido carnívoro, valiéndose de estas para apuñalar a sus presas, testimonia el informe oficial del Conicet.

Sus grandes garras, sumado a su particular fisonomía y su tamaño descomunal, hacen del megaterio un animal misterioso que ha despertado especial interés en el mundo científico. Algunos especialistas sostienen que pudo haber sido enteramente pelado, como los elefantes y los rinocerontes, y no con pelo como sus descendientes actuales, los conocidos perezosos.

El cráneo de megaterio hallado, en muy buen estado de conservación y perteneciente a un ejemplar juvenil, tiene una antigüedad cercana a los 3,5 millones de años.

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El Megatherium, género extinto de mamíferos, fue descubierto por primera vez a fines del siglo XVIII. A partir de allí, hubo muchos hallazgos que permiten considerar que este enorme perezoso terrestre habitó América del Sur hasta hace unos 10.000 años, época en que la que quedó definitivamente extinguido, especialmente por la acción de los cazadores.

Por su parte, Brandoni consideró que en el contexto de los conocimientos disponibles, “este descubrimiento de un megaterio tan antiguo en las planicies pampeanas nos revela que la historia de estos enormes perezosos es poco conocida y, muy probablemente, sea mucho más compleja de lo que se cree. Este hallazgo abre otra perspectiva sobre los megaterios en nuestro suelo”.

Mientras el cráneo de Megatherium encontrado descansa entre las colecciones del Museo de Miramar, los científicos del grupo siguen investigando a la luz de este nuevo hallazgo, entre ellos Brandoni, que realiza sus actividades científicas junto a otros investigadores y becarios del Laboratorio de Paleontología de Vertebrados de Diamante. Principalmente, estudian la distribución geográfica y cronológica de distintos grupos de vertebrados –especialmente las faunas de Neógeno y del Cuaternario del área Mesopotámica argentina–, y su vinculación con otras asociaciones faunísticas de Argentina y América del Sur.