Campo y Chacra |

Enfermedades metabólicas e infertilidad en la yegua

En los últimos años la población geriátrica equina ha aumentado notablemente debido a los avances en medicina veterinaria, nutrición y manejo. En consecuencia, yeguas con historia de buena performance deportiva, entran en programas de reproducción con altas expectativas de producción de embriones para transferencia o preñeces a término. Varias enfermedades metabólicas se asocian empíricamente a la infertilidad equina incluyendo el hipotiroidismo, el Síndrome Metabólico Equino (SM) y Enfermedad de Cushing o Disfunción hipofisaria de la Parte Intermedia (PPID-por sus siglas en ingles). Los mecanismos por los cuales estas patologías afectan la fertilidad nos están completamente esclarecidos pero el aumento de yeguas viejas y/u obesas en la población a servir, ha puesto nuevamente la atención en los mismo. De allí la importancia de tener en cuenta aquellos problemas asociados a la longevidad y que impactan negativamente en la fertilidad de la yegua.

Durante los meses de otoño, y preparándose para el invierno, los equinos comienzan a acumular energía en forma de grasa corporal. Este proceso está controlado por el eje hipotalámico-pituitario el cual induce la secreción de péptidos que estimulan el aumento del apetito, la formación y acumulación de grasa corporal y el desarrollo del pelo largo y grueso . Este “mecanismo de supervivencia” desaparece al final del invierno en caballos sanos pero no en los que padecen SM o PPID. La enfermedad de Cushing o disfunción hipofisaria de la parte intermedia (PPID) es una alteración metabólica con cierta prevalencia en los caballos debido al aumento en la población geriatrica. En la mayoría de los casos se inicia alrededor de los 18-23 años pero ha sido descripta en caballos de 7 años. Todas las razas pueden ser afectadas pero es más prevalente en Ponis y Morgans, los signos clínicos son hirsutismo( pelo largo y de mal aspecto)y acumulacion de grasa que se deben al exceso y la falta de regulación de las hormonas hipofisarias y adrenales en circulación. En el Síndrome Metabólico Equino (SM) el exceso de grasa corporal se produciría porque se mantiene el mismo nivel de alimentación durante el invierno, lo cual es percibido por el organismo como un “exceso”, especialmente de hidratos de carbono, debido a que fisiológicamente debería ser una época de escases alimentaria. El SM equino está fuertemente asociado a dos trastornos: obesidad y resistencia a la insulina (IR por sus siglas en ingles) o intolerancia a la glucosa. Los caballos con SM están predispuestos a la laminitis y exhiben, muy frecuentemente, ciclos estrales anormales. La obesidad se manifiesta por el depósito regional o localizado del tejido adiposo subcutáneo (cuello “con cresta” o abultado, base de la cola, paletas y prepucio en los caballos castrados). Estos caballos parecieran estar genéticamente predispuestos a necesitar menos calorías para mantener un peso corporal adecuado. Algunas razas están más predispuestas que otras como los Ponis, Cuarto de milla, Morgan, Arabes y Saddlebreds La adquisición y permanencia de grasa corporal en exceso afecta la salud en general y la fertilidad en particular. Debemos sospechar de la presencia de alguna de estas dos patologías frente a los siguientes hallazgos clínicos: yeguas generalmente viejas, que están obesas y que no han perdido completamente su pelo de invierno o lo hacen más tarde que el resto, laminitis, ciclos estrales anormales, foliculos anovulatorios y endometritis frecuentes o persistente. Existen varios test de laboratorio para diagnosticar estas patologías pero lamentablemente ninguno es concluyente en casos sub-clínicos. El tratamiento del Síndrome Metabólico Equino está dirigido a disminuir la grasa corporal y los niveles de insulina a <30µU/mL. Los caballos afectados deben recibir una dieta baja en carbohidratos para reducir la ingesta calórica y deben aumentar la actividad física para utilizar las calorías y estimular la absorción de glucosa. Debe eliminarse el grano de la dieta y se debe limitar el tiempo de pastura. Se recomienda la suplementación con levotiroxina sódica. El manejo de caballos con enfermedad de Cushing no solo comprende tratamiento farmacológico sino también un buen manejo: pelado corporal frecuente, cuidados de los cascos y dentadura, asegurar buena nutrición y antibioticos en forma intermitente o permanente si fuera necesario. La droga de elección es mesilato de pergolide. El tratamiento con pergolide debe suspenderse en yeguas preñadas 3 semanas antes del parto para evitar agalactia. Si bien la fisiopatología de las enfermedades metabólicas no están completamente aclaradas, existe un aumento en las evidencias de su impacto negativo en la fertilidad equina. El dueño debe consultar al médico veterinario para poder realizar tests de diagnostico específicos para estas patologías cuando se enfrenta a una yegua vieja, obesa, con historia de frecuentes endometritis y/o laminitis, la combinación de tests diagnósticos sumada a una buena evaluación clínica va a diagnosticar la mayoría de las yeguas afectadas. Un régimen estricto de ejercicios, la eliminación de la dieta de alimentos ricos en carbohidratos sumado a la suplementación con hormona tiroidea y/o pergolide debería mejorar la fertilidad en las yeguas afectadas. Irene Vergara –Medica Veterinaria

Dejá tu comentario