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Espacio de Psicología, hoy: la fortaleza

"La virtud de la prosperidad es la templanza, la de la adversidad es la fortaleza, que en moral es la virtud más heroica" Francis Bacon.

Viene bien ocuparnos, en tiempos aciagos, de las virtudes cardinales. La Fortaleza es una de ellas, deriva del vocablo latino fortis, o sea “fuerte” - Abarca los dos conceptos de «fuerza física» y «energía de ánimo». Por la primera acepción el hombre repele y supera los ataques físicos mientras que por la segunda soporta, rechaza y supera las grandes dificultades que se oponen o le impiden la «realización moral del bien según el orden de la razón».

Su «fin» es quitar los impedimentos de temor o temeridad que llevan consigo las pasiones, para conseguir que la voluntad no deje de guiarse por los dictados de la recta razón frente a los serios males y peligros corporales.

No todos los seres humanos poseen esta virtud, pero quienes la contemplan demuestran firmeza en las dificultades que se van presentando a lo largo de la vida y constancia por buscar el bien., permite al individuo enfrentar, soportar y vencer los obstáculos que van en contra del bien y de su parte espiritual.

Para los católicos, Dios es sinónimo de fortaleza, confianza, es por ello, que ante situaciones difíciles recurren a él para solicitar ayuda, protección, fuerza y, todas las herramientas necesarias para luchar y seguir adelante ante las adversidades que se van presentando a lo largo del camino.

· La palabra fortaleza se encuentra en la biblia, libro sagrado del judaísmo (sólo Antiguo Testamento) y de los católicos, es la palabra de Dios: Salmo 18: “Yo te amo, Señor, mi fuerza. El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi libertado. ¡Oh mi Dios, roca en que me refugio, mi escudo, mi fuerza y mi salvación!

Practicar la fortaleza es, algo que nos sirve en la vida cotidiana para ayudarnos a hacerle frente a dificultades o a peligros que pondrían en riesgo nuestro real ser de personas. La perfección humana de la que hablamos se puede alcanzar en el ejercicio de cualquier ocupación, porque se trata de la perfección moral, por eso el prototipo de la humanidad, digámoslo, es el santo, como decía Sócrates frente a los sofistas, el hombre virtuoso. La fortaleza consiste en una actividad fortísima del alma para adherirse firme y constantemente al bien, a pesar de las dificultades, al Bien con mayúsculas, al bien propio y especialmente a al bien de los demás.

Por otro lado, la fortaleza es necesaria para el ejercicio de cualquier otra virtud, cualquier virtud moral tiene sus propios peligros, sus propias dificultades y para solucionarlas se necesita ser fuerte.

Las condiciones que se observan como inherentes a una fortaleza son:

Está manifiesta en la vida de la persona, tanto en su comportamiento, pensamiento, emoción y acciones, se puede considerar una generalidad en la vida de esta persona como por ejemplo la persona creativa piensa, siente y actúa creativamente. Permite el crecimiento y el desarrollo pleno de una persona. No únicamente evita el malestar o los desórdenes psicológicos, sino que permite a la persona florecer y vivir satisfactoriamente. Las fortalezas son promovidas socialmente mediante instituciones que las enseñan y facultan como la amistad, la lealtad, el altruismo y el respeto. Las fortalezas son los puntos fuertes del carácter, las cualidades positivas, los recursos, habilidades y capacidades que el ser humano utiliza diariamente y cuya aplicación permite experimentar gratificación y ser felices, permitiendo así al individuo vivir una vida mejor y densa de significado. Contribuyen a la satisfacción en varias esferas de la vida y a la felicidad en general, tanto para los demás como para sí mismos.

Es algo que el individuo reconoce como parte de sí mismo, vinculado a su propia identidad personal y que está intrínsecamente motivado a ejercer con frecuencia, en cuanto satisfactorio de por sí.

Se valoran moralmente de por sí, independientemente de los efectos beneficiosos que producen, y se manifiestan a través del comportamiento del individuo, en los pensamientos, sentimientos y acciones que le afectan, mostrando también un cierto grado de generalidad y estabilidad en el tiempo.

´Podemos hablar de: -Fortaleza emocional: dirigida a comprender la utilidad de las emociones negativas y a aprender a controlarlas por medio de algunas técnicas físicas e intelectuales. Fortaleza conductual: a nivel interpersonal, practicando la escucha activa y las habilidades sociales; Fortaleza cognitiva: enfocada a mejorar los procesos de pensamiento incluyendo el diálogo interno, a través de la reestructuración cognitiva, de la resolución de problemas y toma de decisiones.

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