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Capacitación emocional, descubriendo oportunidades

Una editorial del Dr. Bernardo "Cacho" Gandini

Steve Jobs, el creador de Apple Computer, desarrolló el iPod y el iPad haciendo de Apple una de las empresas más exitosas, de las 500 de Fortune en la década pasada. Después de su renuncia forzada de Apple en 1985, Jobs usó los siguientes años en desarrollar NeXT, una estación de computadora para educadores, pero debido al alto precio y a los numerosos virus, nunca se materializaron las ventas. La empresa quemó cientos de millones de dólares de los inversionistas.

La empresa Apple anunció que compraría NeXT en 1996, trayendo a Jobs de vuelta a la compañía, como CEO interino. A partir de entonces empieza el gran desarrollo y crecimiento. Las frases preferidas fueron: “No puedes sólo preguntarles a los clientes qué quieren y después dárselo; para el momento en que lo construyas, querrán algo distinto. Tener los recursos y a la gente correcta a tu alrededor, hace la diferencia”. A pesar de los resultados finales muy exitosos, su trayectoria no fue un lecho de rosas…

Para comprender los fracasos, en la vida es necesario un trabajo sobre la inteligencia emocional. Para poder trabajar sobre nuestras emociones, primero hay que entender lo que nos pasa. El fracaso tiene que ver con la frustración, que es cuando no logramos lo que queríamos. Obvio, eso nos lastima, nos hace sentir fracasados, destruidos o en crisis, porque algo que soñamos o planificamos no salió.

Si bien no podemos luchar contra el fracaso, una vez que pasó, sí podemos amortiguar el golpe y hacer que la caída sea menos ruidosa y dolorosa. ¿Cómo se puede lograr esto?

1) Relativizando el juicio de los otros: En nuestros oídos hay voces, con opiniones negativas, los estresores; funcionan como una cassette; pueden ser nuestros padres, colegas, amigos o pareja; sólo nosotros podemos detenerla y acallarlas. Sentís que todo el mundo lo va a notar, aunque el resto ni lo vea. Si podemos apagar un poco esos mensajes, que son producto de nuestra mente, el impacto será menor.

2) Analizar en detalle los hechos: Frente a un fracaso, tendemos a ser absolutistas, nos echamos la culpa de TODO o la adjudicamos TODA a otro. Ser críticos, pero constructivos en la evocación, ayuda a que se atraviese mejor.

3) Entenderlo como estado relativo transitorio: Los fracasos son límites de la vida a la hora de “corregir rumbos”, pero no todo está mal, ni ese estado va a durar para siempre. Seguir buscando y desarrollar la convicción de que “el proyecto sirve”, aunque todavía no sepas para qué.

¿Qué parte del todo es este fracaso? Poner en perspectiva su impacto en tu vida. No te quedes a vivir en el fracaso, te hace perder las dimensiones de tu inteligencia emocional, especialmente la autoestima.

“No se puede enseñar nada a un hombre, sólo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo”

Galileo Galilei