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Aberrante: niña era violada por su padrastro con el consentimiento de su madre

En la Navidad pasada una niña de 13 años fue abusada por primera vez por su padrastro, con el consentimiento de su madre y, a partir de allí las violaciones nunca pararon, hasta que la menor logró escaparse y pedir auxilio.

La aberrante historia en Campo Viera, provincia de Misiones, comenzó en la Navidad pasada. El 25 de diciembre una niña de 13 años fue abusada por primera vez por su padrastro, con el consentimiento de su madre y, a partir de allí las violaciones nunca pararon, hasta que la menor logró escaparse de la vivienda y exigir auxilio.

Ángel, hermano de la madre de la menor, dio indicios de la espeluznante historia que le tocó soportar a una niña de tan solo 13 años. “Mi hermana nunca quiso a la criatura. Yo siempre tuve buena relación con mis sobrinos, los ayudaba porque son mi sangre”, afirmó.

Hace ya varios años atrás, la mujer junto con sus tres hijos se mudó a la casa de Sergio, su pareja, acusado actualmente de ser el abusador.

Según Ángel, de un momento al otro le prohibieron la entrada a la chacra, sin razón alguna y a su vez, lo habrían amenazado de muerte, diciéndole textualmente: “No pises más mi casa porque te voy a llenar de plomo. Yo entro por una puerta y salgo por la otra. No voy preso”. A partir de eso momento, fue perdiendo el contacto con sus sobrinos.

Cuando se había quemado

El diario Misiones on line rememora una de las primeras situaciones que le tocó atravesar a la niña. Un día sábado, no se sabe con exactitud de que año, la niña junto con su hermano estaban jugando, mientras que el más grande cocinaba en la cocina a leña dentro de la vivienda ubicado en un pequeño pueblo cercano a la Localidad de Campo Viera. Según relataron, la niña se resbaló y si pie dio con la pata de la cocina, provocando así que la olla hirviendo cayera sobre su cuerpo.

Ángel recordó aquel momento, diciendo: “Yo fui a visitarlo a mi papá que vive cerca de la casa de ellos el domingo a la mañana, fue allí cuando él me dijo que la nena se había quemado, pero que aparentemente no era nada”. Pasadas unas horas, cuando el sol iba cayendo y se comenzaba a hacer de noche, el hermano mayor de la niña lo llamó a su abuelo pidiendo que consiga un remís urgente.

Sus familiares llevaron de inmediato a la niña a emergencias del Hospital Local, de allí la derivaron a Oberá y por último a Posadas. “La nena estaba totalmente quemada, tenía todo su cuerpito ampollado. Es algo que todavía no puedo superar”, señaló el tío.

Al llegar al Hospital, se encontró con la niña totalmente dolorida. “Estaba sentadita en un banquito y me dice tío no aguanto más el dolor, era una cosa increíble”. Se encontraba en observación y, pasadas unas horas, la mujer se dio a la fuga llevándose a la menor con ella.

Transcurrido un tiempo de este hecho, la mujer junto con su pareja echó a los hijos de esta, sin dar ningún tipo de explicación y además, los denunciaron y solicitaron una orden de alejamiento para ambos. “Mis sobrinos se fueron pero de vez en cuando ingresaban escondidos a la chacra para visitarla a su hermanita”.

Violación

Fue en la Navidad pasada, que el calvario comenzó. La niña fue abusada por su padrastro con el consentimiento de su propia madre y, desde allí la misma situación se repitió hasta que la niña en el pasado mes de mayo, logró huir de su vivienda y clamar auxilio en la casa de sus abuelos. “La lacra esta abuso de la nena en una casa de madera y mi hermana estaba en la habitación de al lado. La nena logra escaparse y llega a la casa de mamá el 17 de mayo. Desde diciembre hasta mayo este tipo la abusaba, ella intentaba escaparse pero Sergio la agarraba y como castigo la abusaba, es increíble lo que pasaba”, expresó Ángel en diálogo con Radio Ciudadana.

Al momento de que la niña ingresó asustada y maltratada en la casa de sus abuelos relatando lo que estaba viviendo, automáticamente se dirigieron hasta la Policía de Misiones a realizar la correspondiente denuncia.

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Un móvil policial arribó a la chacra donde habitaba esta familia, con una orden judicial para la requisa. “El móvil llegóo de noche y salió mi hermana a los gritos diciendo ´mi marido no está, salió a trabajar, él no está desde ayer´ y no le dejaba a los agentes entrar en la casa”.

Un perro fue el delator. Al escuchar los ladridos del mismo, los uniformados sospecharon de la presencia de una persona escondida en los pastizales. “Entramos con una linterna, el tipo salió de donde estaba y se escapó. Desde ahí está prófugo. Mi hermana sabía todo esto y lo estaba cubriendo”, afirmó Ángel.

En estos momentos, la niña se encuentra al cuidado de familiares, bien de salud pero con un daño psicológico que difícilmente se pueda dejar atrás. “La nena esta cuidada, los de acción social trabajaron muy bien”, el hermano de la mujer cómplice del aberrante abuso de una niña en Campo Viera.

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