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Pandemia, gestión e institucionalidad

Por Julián Lazo Stegeman

En un escenario de crisis, el correcto andar de las instituciones se convierte en una condición sine qua non para superarlo. La responsabilidad de mantener el funcionamiento institucional depende de los administradores del Estado, es decir, de las autoridades gubernamentales. Cuando éstas efectúan y sostienen acciones y actitudes que no se condicen con las institucionalidad republicana, no sólo se corrompe el régimen democrático y los derechos de los individuos, sino que también se perjudican las posibilidades de resolución de las crisis vigentes.

Gobernar en un contexto de riesgo como lo es la pandemia del COVID-19 requiere de una gestión ligada a la transparencia y a la certidumbre. Asimismo, para administrar la cosa pública en estos tipos de entornos tan complejos es necesario que la acción del Gobierno Nacional se sustente y complemente con la de sus pares provinciales y municipales. Es así que, cuando alguno de éstos falla, repercute negativamente en la eficacia de los demás en la mencionada gestión gubernamental.

"Amnistía Internacional alertó por la violación de los derechos humanos en Formosa y reclamó la intervención del Poder Ejecutivo Nacional. Durante esta semana dos concejales fueron detenidas luego de denunciar y manifestarse en contra del gobierno de Gildo Insfrán. 'Es inadmisible en una democracia', advirtió el organismo en un duro comunicado. La gestión del mandatario provincial es foco de múltiples denuncias por su accionar para con los formoseños en el marco de la pandemia de COVID-19. A lo largo del año pasado miles de personas estuvieron varadas durante meses sin poder regresar a la provincia por decisión del gobernador. Este 2021 la situación tiende a empeorar con el avance del Poder Ejecutivo de Formosa sobre las libertades. Las acusaciones de 'condiciones inhumanas' y hacinamiento a la que son sometidas las personas que se encuentran en los centros de aislamiento provinciales provocó una serie de manifestaciones en contra de la decisión de obligar a formoseños a confinarse en una escuela a pesar de haber dado negativo de coronavirus. Dos concejalas opositoras a Insfrán que fueron parte de los reclamos terminaron detenidas" (Fuente: Infobae https://www.infobae.com/politica/2021/01/22/amnistia-internacional-alerto-por-la-violacion-de-los-ddhh-en-los-centros-de-aislamiento-en-formosa/).

Como ya se comentó en el primer párrafo de este escrito, la transparencia y la certidumbre son dos características fundamentales para la correcta gestión de los escenarios de crisis. Además, como también ya se expresó en líneas anteriores, la coordinación entre el Gobierno Nacional y los gobiernos provinciales y municipales exige una organización perfecta debido a que el posible traspié de algunas de las partes puede significar el fracaso del andamiaje de la gestión en su conjunto.

Precisamente lo que está aconteciendo en la provincia de Formosa es un triste cóctel entre opacidad e incertidumbre administrativa, vejación de los derechos de las personas y deterioro de las instituciones republicanas por parte del poder político.

A su vez, es clave especificar que este panorama en un contexto de pandemia representa una combinación peligrosa para la correcta gestión de la misma no sólo para la provincia en cuestión sino, también, para todo el aparato estatal desde el Gobierno Nacional. Por esta razón, es fundamental que este último tome cartas en el asunto cuanto antes y verifique todas las posibilidades a su alcance para resolver la situación conflictiva en ese distrito provincial. No sólo lo amerita la salud democrática e institucional de Formosa y toda la Argentina, también lo requiere la gestión de la pandemia en general.