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Recuperar la capacidad política argumentativa

Por Julián Lazo Stegeman

Uno de los mayores inconvenientes que debe resolver la democracia en Argentina es acerca de la capacidad y legitimidad del cuerpo político que nos representa a la hora de debatir proyectos de ley fundamentales para el andar social, económico e institucional, entre otros, de nuestro país. En este sentido, si no le encontramos solución a esta contingencia, los debates, diálogos y argumentaciones alrededor de diversas temáticas importantes se tornarán débiles e irresolubles.

A propósito de lo mencionado en el párrafo anterior, Mariano Schuster (es periodista. Es editor de la plataforma digital de Nueva Sociedad, editor de La Vanguardia, en Argentina, y corresponsal argentino para el periódico español El Confidencial. Ha colaborado con medios como Letras Libres, La Nación y Le Monde Diplomatique, entre otros) plantea lo siguiente: "ya no se piensa en lo que aporta (o no) determinada política, sino en 'qué es lo que está tapando verdaderamente'. En lugar de argumentar en función de lo que está delante, se argumenta contra 'lo que eso oculta'. No es solo con una cuestión puntual, sucede con la mayor parte de los debates. 'Vamos a construir x cantidad de viviendas'. La respuesta es: 'eso es para tapar x'. 'Vamos a avanzar en una política de seguridad'. Respuesta: 'eso esconde X'. Como si no se pudiese discutir con argumentos en favor o en contra de la medida específica (teniendo en cuenta, lógicamente, su producción y su contexto), sino solo lo que creemos que esconde. Esto no quiere decir que no haya que verificar si algo 'esconde o habilita otra cosa' (hasta Marx veía eso, la idea de que 'lo que se presenta no es siempre lo que es'), pero a la hora de discutir una política pública, no se puede pensar así. Enreda totalmente el debate".

Una de las razones por la cual este tipo de argumentaciones se vuelven usuales es por la deteriorada reputación de muchos de nuestros representantes, por diversas situaciones que van desde hechos de corrupción hasta poca eficiencia de gestión.

Para finalizar, es sumamente clave para el correcto desarrollo de nuestra república que los funcionarios encargados de administrar el Estado comiencen a tomar medidas con el objetivo de transparentar los debates y las resoluciones políticas para, así, empezar a desarticular los discursos tendientes a la "antipolítica". Ésta es una de las maneras posibles para poder ampliar los diálogos acerca de temáticas fundamentales en un contexto argumentativo eficaz, potente y enriquecedor.