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El Estado es responsable

"La consigna Fuera Berni es una de las más válidas y contundentes que han surgido en el último tiempo, más aún cuando tenemos en cuenta que es inadmisible la desaparición forzada de una persona a manos de las fuerzas policiales, sobre todo cuando hablamos del contexto de creciente represión que ha tenido a la policía bonaerense, con Sergio Berni a la cabeza, como una de las principales protagonistas" ( Fuente: CORREPI -Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional-).

La desaparición y posterior hallazgo de los restos de Facundo Astudillo Castro es otro capítulo más de una historia negra, teñida de impunidad y violencia, que viene acompañando desde hace décadas a nuestra democracia. El accionar represivo de las fuerzas de seguridad configura un tipo de violencia institucional que se sigue llevando la vida de los ciudadanos. Es preciso entender que estos episodios no sólo tienen autores materiales (que los determinará, si funciona como debe ser y está a la altura de las circunstancias, la Justicia), además poseen responsabilidades políticas directas en los funcionarios a cargo. En esta línea, el oficialismo nacional y bonaerense tiene mucho que explicar en relación a lo sucedido con Astudillo Castro, desde Alberto Fernández hasta Sergio Berni, pasando por Axel Kicillof y Sabina Frederic. Las respuestas las requieren con urgencia y en primer lugar los familiares de Facundo, pero también la ciudadanía argentina en su conjunto merece saber lo ocurrido con esta víctima y con las tantas otras que el accionar represivo de las fuerzas de seguridad han arrebatado.

La política debería ser considerada como una herramienta fundamental para transformar la realidad de las personas. Sin embargo, ¿qué sucede cuando ésta se mantiene pasiva e inerte ante los problemas de las personas y la sociedad? Lamentablemente, se convierte en cómplice y verdugo de las crueldades y brutalidades que experimentan los ciudadanos. En este sentido, el oficialismo de turno sabe el historial de violencia institucional que vive nuestro país desde hace décadas. No se comprende si por desidia, conveniencia o inoperancia, hasta el momento no ha hecho nada para solucionar esta gravísima contingencia social en nuestro país. Peor aún, en lo que va de la pandemia dejó en manos de las fuerzas de seguridad, sin ningún tipo de control sobre las acciones de éstas, el hacer cumplir las medidas de aislamiento y distanciamiento social. En consecuencia, aumentan y se repiten las denuncias y los registros del uso desmedido de la fuerza y la vejación de los derechos de los sujetos por parte de ellas.

Mientras Fernández, Kicillof y Frederic brindan expresiones pour la galerie en redes sociales y medios tradicionales sin tomar medidas concretas al respecto de esta grave problemática, y mientras Sergio Berni, con actitudes deplorables e insultantes se pasea por los canales de televisión, presenta spots de campañas personales con eslóganes que plantean el "derecho a la vida" el mismo día que se confirma que los restos hallados son los de Facundo Astudillo Castro (cuando hay claros indicios y sospechas que fue asesinado por las fuerzas de seguridad bonaerenses a su cargo) y deslegitima constantemente las expresiones de la familia de la víctima, Cristina, la mamá de Facundo, pide justicia y dice presente cada vez que tiene que salir a desmentir, por ejemplo, las versiones erróneas vertidas por los medios y periodistas afines al Gobierno.

Finalmente, cabe expresar que el Estado es responsable, por acción u omisión. La Justicia, si no consagra la impunidad, investigará, se expedirá y establecerá responsabilidades. Mientras tanto, la violencia institucional se llevó otra vida más y la política parece no hacer nada al respecto.

Julián Lazo Stegeman

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