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Espacio de Psicología: las redes sociales

Las formas de comunicación han cambiado en los últimos 10 años, prácticamente la mayor parte de la sociedad tiene acceso a Internet y por tanto a redes sociales

Las redes sociales son estructuras compuestas por individuos u organizaciones que se pueden interpretar como relaciones de amistad, parentesco o intereses comunes, que permiten compartir contenidos diversos y establecer lazos interpersonales con mucha rapidez, también se multiplican los contactos, así como si uno desea se deshace rápidamente de ellos.

La comunicación, de esta manera resulta mucho más sencilla y rápida, esta situación supone también una desventaja porque algunas personas se aíslan al utilizar las redes sociales y se alejan de la vida real. Las redes sociales tienen muchos beneficios para las personas, pero también pueden suponer un riesgo si no se utilizan de forma controlada. ¿Ahora bien, podemos hablar de adicción a las redes?

El concepto de adicción se aplica cuando el agente nocivo es una sustancia. Antes de intentar asignar un calificativo a las conductas anormales derivadas del excesivo uso de las RSI, es necesario atender el tema de los posibles trastornos que puedan resultar de un desmedido uso de éstas.

Desde un aspecto negativo, se observa una sociedad más narcisista, los “Influencers”, por ejemplo, son personas con mucha credibilidad en las redes, forman un colectivo con mayor riesgo a padecer alteraciones emocionales, debido a la gran carga emocional que tienen diariamente. Viven en una hiperactivación constante, dando lugar a trastornos importantes por ansiedad. Una persona con una autoestima baja, afectividad negativa, déficit en habilidades sociales, problemas de comunicación seguramente tendrá una mayor predisposición a sufrir un trastorno depresivo. Muchas personas sienten ansiedad si no tienen acceso inmediato a las conexiones. La desconexión de las redes sociales puede producir en personas adictas síntomas de ansiedad y de estrés. Si bien hay mucha intercomunicación, se produce el aislamiento dentro de sus casas relacionándose solo por Instagram, Twitter etc. El hecho de relacionarnos solo en un entorno virtual con otras personas puede producir un comportamiento antisocial.

Fuera de la posible inserción de las diversas "adicciones" derivadas del uso de Internet en el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en este tema ha sido evidente cada vez más una variedad de conductas que anteriormente no se observaban en las personas, precisamente porque no existían los recursos que hoy ofrece Internet; al menos no estaban a disposición del público como ahora. Actualmente se habla de “adicción a Internet”. El término "adicción" se suscribe a un contexto del uso de elementos químicos, invasivos para el organismo,

por ejemplo alcohol, tabaco, u otras. En contraparte, se consideran como adicciones no químicas, más bien "adicciones psicológicas", a conductas como el juego, la comida, el sexo, el trabajo o las compras, practicadas de manera atípica. Ubicamos a la afición a las redes dentro de los "Trastornos de los hábitos y del control de los impulsos".

El síndrome tipo adictivo podrá caracterizarse cuando el usuario de los recursos de dichas redes: Es dominado en sus pensamientos, sentimientos y conducta por su uso (saliencia). Invierte grandes cantidades de tiempo y esfuerzo en la actividad e incremento de ésta. Altera sus estados emocionales (ansiedad, enojo) como consecuencia de implicarse en la actividad (modificación del humor). Se perturba cuando es interrumpido en la actividad o se le reduce el acceso (abstinencia). Reanuda la actividad de manera persistente una vez que, aparentemente, la ha dejado o la ha reducido (recaída). Niega tener consecuencias por la actividad y se jacta de poderla abandonar en cualquier momento (y no lo demuestra o efectúa). Otras conductas, de menor magnitud, pero que pueden ser síntomas de alarma: aislarse de las relaciones sociales presenciales (cara a cara), sustituyendo este tipo de relación por las RSI. Bajar el rendimiento escolar so motivo de la presencia permanente en las RSI. Descuidar responsabilidades o actividades consideradas como importantes en el entorno laboral, escolar, familiar o de pareja. Manifestar irritación o ansiedad excesiva cuando no hay conexión a Internet y, por consecuencia, a las RSI. Mentir sobre el tiempo que se está conectado o sobre lo que se está haciendo en las RSI. Pérdida de la noción del tiempo o del espacio debido a la permanencia frecuente o constante en las RSI. Privación del sueño por estar conectado a las RSI.

Las redes sociales se han convertido en el instrumento básico para satisfacer una necesidad de conexión virtual. Sin embargo, como todos sabemos de las necesidades nacen las adicciones. ¿Qué pasa cuando pasamos de satisfacer una necesidad a convertirla en un exceso? estamos programados para vivir en grupo y en situaciones en las que nos sentimos excluidos podemos tener cierta ansiedad o malestar, cada vez que recibimos un refuerzo positivo, nuestro cerebro libera dopamina, un neurotransmisor que nos genera una sensación placentera, lo que es conocido como el mecanismo de recompensa de dopamina.

¿En qué medida podemos ayudar desde la Psicoterapia? Es fundamental trabajar con nuestras emociones, el trabajo con tecnología es necesario, no puede convertirse en una adicción.

Los niños deben aprender a manejar lo que es el aburrimiento; no es nada malo o negativo aburrirse, es más, es necesario aprender a tolerarlo. Sobre-estimularlos puede llegar a tener consecuencias negativas para el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales en los niños, tales como déficit de atención, irritabilidad, baja tolerancia a la frustración, etc. Es deber y obligación de los padres conocer y controlar los perfiles creados por sus hijos, así como visitar y/o supervisar sus conexiones, contactos, etc. Observemos la conducta del menor; si está irritable,

triste, si se niega a ir al colegio, cambios en la alimentación y sueño, etc. Tengamos conocimiento de claves de entrada a todos los dispositivos móviles, contactar con desconocidos representa una amenaza y riesgo sobre su seguridad. Es vital concertar una cita con un psicólogo especializado que pueda ayudar a los padres a usar las redes como un instrumento para compartir y mejorar, para aprender, no para quedar encadenados a ellas.

Les comparto una frase de un bloguero llamado Pirillo:

«Twitter es un buen sitio para decirle al mundo lo que estás pensando antes de que hayas tenido la oportunidad de pensarlo»