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Luis Taborda: pesar por el fallecimiento de un gran ciclista

Falleció Luis Taborda, uno de los ciclistas más destacados en la historia de este deporte en Gualeguay. Tenía 81 años y alguna vez nos contó su trayectoria

Taborda: “me iba en bicicleta a Gualeguaychú”

Una vez más recuperamos momentos del deporte gualeguayense. En esta oportunidad, hablaremos de Luis Taborda, quien brillara en el ciclismo entrerriano hace màs de cincuenta años.

Como en cada nota empecemos agradeciendo. Especialmente a Taborda y su familia que abrieron sus puertas y mostraron sus recuerdos a esa hora que la siesta parece una cuestión de fuerza mayor. La charla amena y la paciencia para traer los recuerdos de vuelta son lo que le da sentido a esta nota. Don Luis nos cuenta sus comienzos, allá en su infancia cuando “me escapé de casa una vez a la siesta, y había un amigo entrenándose que se llama Antonio Do santos”. Y después de esa travesura inicial, “me embaló él, y seguimos entrenando hasta que después recién hubo una carrera de debutantes en la plaza”. Estamos hablando del “año 1955 y seguí corriendo hasta el año 1977”.

Los recuerdos se suceden y Luis nos cuenta que la primera bicicleta “fue una de media carrera que me había regalado mi padre, con unas ruedas semi tubo”. Y gracias a ese amigo que lo invitó “me hice ciclista y así es la historia mía”. Años de mucha competencia Además de ser un apasionado, o tal vez por eso, Taborda obtuvo importantes resultados.

En ese sentido, nos cuenta que se dio “el lujo de ser campeón entrerriano, de representar a la provincia en un argentino en Salta”. Y nos pone en conocimiento de que “en aquella época el campeonato entrerriano eran 120 km contra reloj y el que gané yo fue en Paraná”. Lógicamente, además de dicha carrera ganó muchas más, entre ellas “la vuelta de Urdinarrain, la última doble Larroque la gané yo, y esa era una etapa contra reloj y después pelotón de vuelta. Tengo el tiempo record”.

Además de los triunfos los recuerdos de los viajes se suceden. “He ido a muchas partes: competí en Gualeguaychú, Colon, me conozco toda la provincia con la bicicleta”. Todo a pulmón Uno de los detalles más destacables de la charla es que Luis y su familia sostuvieron toda esta carrera, de más de 22 años a pulmón.

Nos cuenta que “algunas veces cuando salía a pedalear me iba hasta Gualeguaychú, y mis compañeros de allà me decían que había carrera por la inscripción, y bueno, me inscribía, y a veces se la peleaba. Y después me volvìa en bicicleta”. Uno se cansa de solamente escucharlo. Respecto al entrenamiento, la cosa tampoco era sencilla, pero tuvo “un patrón que me permitía trabajar de corrido, entonces me levantaba a las 4 de la mañana y pedaleaba hasta las 6 en la Plaza Constitución. Después venía, me pegaba una ducha, tomaba un buen desayuno y me iba a trabajar, aunque en las anteriores dos horas me llevaba alguna fruta. Y después trabajaba hasta las 5 de la tarde , comía algo y salía otra vez a pedalear”.

Una historia para que lean los chicos que se inician en los deportes. Una vida en bicicleta Lamentablemente, cuando hacemos este tipo de notas nos damos cuenta la cantidad de cosas lindas que se han perdido. La hermana de Luis, quien amablemente colaboró con esta nota, nos cuenta que “ él era amigo de todos, venían todos acá, cuando había carreras grandes, dejaban los colectivos acà, comían acá, dormían algunos acá”. Y de la misma forma, Había un ida y vuelta, porque Luis recuerda que “cuando iba a alguna ciudad yo también tenía donde parar, como por ejemplo en Colón, en Gualeguaychù, Concepciòn del Uruguay”. Y en uno de esos viajes, se dio la posibilidad de correr “durante cuatro años para la ciudad de Gualeguaychú, por una cuestión de que en esa temporada acá en Gualeguay había poco movimiento”.

Como no podía ser de otra manera, “un domingo me fuí pedaleando y me preguntaron si quería correr para ellos”. Claramente, en esa época, “todo era esfuerzo propio”. Carreras en Plaza Constitución Y entre tantas historias lindas, Taborda nos cuenta que “se hacían carreras de cien vueltas a la Plaza Constitución, en las que tengo dos triunfos, dos segundos puestos y un tercero”. Ambos rememoran aquellos años, y destacan que “se llenaba la plaza, se llenaba desde bien temprano, se cortaban las calles”. Desde la tranquilidad de su hogar, Luis nos regala unas palabras finales de su vida actual. “A veces miro ciclismo, miro el tour de Francia” y destaca los cambios, porque “ahora todo es más moderno, las bicicletas son más livianas”.

Muchos ciclistas siguieron sus pasos, como el propio Carbone, o Gervasoni, y como recuerdo final del diálogo, nos deja ver la bicicleta con la que corrió y salió campeón que está colgada en la pieza, en muy buenas condiciones. Da gusto ver la forma en que conservan esos recuerdos de tantos años, y la amabilidad con la que los exhiben. Ojalá los más chicos tomen estas historias de sacrificio deportivo y las hagan propias.