Operación retorno: así será el impactante reingreso de la misión Artemis II tras rodear la Luna
La cápsula Orión enfrentará temperaturas extremas y velocidades de 40.000 km/h en su etapa final. El procedimiento culminará con un descenso controlado mediante paracaídas sobre las aguas del Pacífico.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/04/artemis_ii.webp)
La misión Artemis II de la NASA encara su desafío definitivo. Tras completar su viaje alrededor de la Luna, la nave Orión se prepara para ejecutar una de las maniobras más complejas de la ingeniería aeroespacial: atravesar la atmósfera terrestre para devolver a salvo a sus cuatro tripulantes. Según datos, este regreso marca un hito fundamental para validar la seguridad de los sistemas antes de la próxima misión de descenso lunar.
Un escudo contra el fuego
El proceso comienza con la separación del módulo de servicio, dejando únicamente la cápsula donde viajan los astronautas. Al chocar con la atmósfera a unos 40.000 km/h, la fricción del aire actuará como un freno natural, pero generará un calor infernal. El escudo térmico, ubicado en la base de la nave, deberá soportar temperaturas de aproximadamente 2.700°C, protegiendo la cabina donde la temperatura se mantendrá en niveles confortables.
Durante este descenso, se produce un fenómeno físico que interrumpe las señales de radio. El aire caliente envuelve a la nave en una nube de plasma, dejando a la tripulación incomunicada con la Tierra durante varios minutos, un momento de máxima tensión para los equipos de control en tierra.
El descenso final y el impacto en el agua
Para garantizar que el impacto no sea fatal, la cápsula utiliza una secuencia de 11 paracaídas. Los primeros en abrirse estabilizan la nave a gran altura, mientras que los tres paracaídas principales, del tamaño de canchas de fútbol, se despliegan en la fase final para reducir la velocidad de caída a solo 30 km/h.
El destino final es el Océano Pacífico, frente a la costa de California. El procedimiento de amerizaje es el siguiente:
- Impacto: La nave toca el agua en una zona de rescate previamente delimitada.
- Estabilización: Se activan globos de flotación para mantener la cápsula en posición vertical.
- Recuperación: Un buque de la Marina de los Estados Unidos, equipado con buzos y botes rápidos, procede a la extracción de los astronautas.
Un paso hacia el futuro
El éxito de este regreso no solo representa la seguridad de Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, sino que confirma que la tecnología actual está lista para misiones de larga duración. Los datos recolectados durante este reingreso serán fundamentales para la planificación de Artemis III, la misión que finalmente llevará a la primera mujer y al próximo hombre a caminar sobre la superficie lunar.