Sergio Urribarri: "No seré candidato a nada”
A la espera de revertir su condena, anticipó que no participará de los próximos comicios. Después del desaire de Piaggio, al que postuló como gobernador, ahora nombró más candidatos del PJ y volvió a criticar a Frigerio.
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Sergio Urribarri volvió al país, luego de renunciar a su cargo como embajador de Argentina ante Israel y Chipre, e inmediatamente se subió al escenario político, pero esta vez desde otro lugar.
Mientras espera revertir la condena de 8 años de prisión más la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, el dos veces gobernador de Entre Ríos recorre distintas localidades, fundamentalmente Concordia, donde vive actualmente, y se dedica a analizar la coyuntura que atraviesa la provincia.
En una extensa entrevista ofrecida al Diario El Sol, el ex mandatario se refirió a varias cuestiones, como el presente de la dirigencia dentro del peronismo y los posibles candidatos, al tiempo que criticó a Rogelio Frigerio y confirmó que no competirá en las próximas elecciones.
-¿Cómo encontró Concordia?
-Después de tantos años, no necesito una encuesta o el diagnóstico de una consultora para saber lo que pasa en Concordia, ciudad a la que conozco como la palma de mi mano. Con un par de charlas con compañeros y compañeras y caminando un par de barrios me basta y sobra para saber qué pasa. Fui al Polo Productivo a conversar con los trabajadores y las trabajadoras de los distintos talleres. Estuve en Carretera de la Cruz. Fui a dos sindicatos. Mantuve reuniones políticas con militantes de distintas agrupaciones. Y fui a reuniones con dirigentes barriales de varias zonas de la ciudad. La verdad es que quedé preocupado.
-¿Por qué?
-Por varias cuestiones. La primera es que hay una brecha enorme como nunca antes entre la militancia y la dirigencia y entre la militancia y el funcionariado. La segunda es una bronca que comparto ante la inacción de la dirigencia respecto de la campaña anticipada que encabeza Rogelio Frigerio en la provincia. Por supuesto que cualquiera tiene derecho a recorrer y hacer política, pero no puede ser que el peronismo no diga mínimamente que este señor no es entrerriano, que no conoce la provincia, que fue ejecutor de las políticas nefastas del peor gobierno democrático. No puede ser que estén de brazos caídos y con resignación, contagiando todo con estos sentimientos derrotistas. Por supuesto que no hago nombres y no generalizo. Hay excepciones a esto que planteo. Pero con que un 50 por ciento de lo que escuché en estas horas sea cierto, estamos ante una situación inédita y muy preocupante en el peronismo de toda la provincia, no solamente de Concordia.
-¿A qué lo atribuye?
-Hay un poco de todo. Desde mezquindades hasta características personales. Pero en general creo que hay un miedo paralizante originado en los cuatro años del macrismo que afecta al conjunto de la dirigencia del peronismo. Por lo que me hicieron a mí, a Cristina y a tantos hombres y mujeres que nos animamos a tocar intereses en beneficio de nuestro pueblo. Este efecto perdura, yo los entiendo, pero si ante el drama cotidiano que vive la gente nosotros no hacemos nada por miedo a lo que pueda hacer un juez -o un político de la oposición amigo del juez- dejamos a nuestra gente a la deriva.
-¿Y qué hay que hacer?
-Yo vengo hablando con toda la dirigencia. En Israel estuve reunido con el gobernador Gustavo Bordet, con quien tengo una relación muy buena. Y antes de venir hablé por teléfono largo y tendido con varios dirigentes, entre ellos Adán Bahl, Martín Piaggio, Laura Stratta, José Lauritto -con quien también estuve personalmente en estas horas- y Enrique Cresto, y a todos les anticipé que volvía a Entre Ríos a hacer lo que estoy haciendo y les pedí que salieran a caminar, que dieran respuestas a la gente. Y que erradicaran de cuajo el miedo y empezaran a decir quién es Rogelio Frigerio y cuáles son sus intenciones.
-¿Le llevaron el apunte?
-Trato de ser comprensivo con el temor que puede haber en la dirigencia. La persecución es algo muy duro que no es para cualquiera. También pienso que quizás nadie les habló como yo les hablé en estos días. Yo no vine de Israel para hacer un listado evaluando a nadie, pero si después de haber tenido estas conversaciones todo sigue igual tendré que emitir algún juicio al respecto. Por ahora estoy convencido de que necesitamos a todos y a todas, de que hay que superar el temor que se ha instalado y empiezo a ver algunos movimientos alentadores. No digo que sea consecuencia directa de mis acciones de estas semanas, pero en Gualeguaychú se retomaron las reuniones en el PJ que estaba cerrado desde la derrota electoral, vi declaraciones de legisladores nacionales en el sentido de esto que hablo, conversé personalmente con Alfredo Francolini y con Lauritto y compartimos varios puntos de diagnóstico. Y entiendo que el mensaje que vengo expresando está teniendo aceptación porque tengo no menos de 20 invitaciones a reuniones en distintos puntos de la provincia.