Causa Cuadernos: más imputados admitieron haber falseado su testimonio para evitar ir a prisión
Guillermo Escolar, geólogo y extitular de Cleanosol Argentina S.A., afirmó que su declaración como arrepentido fue "totalmente bajo coacción" y que dejó constancia de ello ante escribano. En la misma jornada, el empresario Mario Rovella repitió el mismo argumento.
La Causa Cuadernos sumó este martes un nuevo capítulo en el marco del juicio que investiga una presunta red de sobornos durante el kirchnerismo. Guillermo Escolar, geólogo y extitular de Cleanosol Argentina S.A., firma dedicada a señalización y demarcación de rutas, afirmó ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°7 haber falseado su testimonio como arrepentido para evitar ser detenido. "Fue totalmente bajo coacción", denunció ante los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero.
Escolar indicó que, junto al dueño de la compañía, Oscar Sansiseña, concurrieron a una escribanía para dejar asentada la verdad de lo ocurrido. "Habíamos dicho lo que querían escuchar para no quedar detenidos. Armamos un invento para no quedar detenidos", leyó ante el tribunal. Con esa declaración, desmintió su testimonio previo y negó tener conocimiento de un entramado de corrupción.
Las presiones sobre otros imputados
En su indagatoria, Escolar también describió el mecanismo que, según afirmó, utilizaba el juzgado para presionar a los declarantes. Relató que el día en que Hugo Dragonetti amplió su declaración, este apareció esposado y con casco en la sala donde esperaban quienes estaban por declarar. "Todos entendieron el mensaje", dijo, y señaló que a partir de ese momento los presentes "empezaron a declarar".
Según su reconstrucción, quienes negaron los pagos quedaron detenidos, mientras que Dragonetti —quien declaró lo que el juzgado esperaba escuchar— fue liberado. "Mágicamente dejó de ser un delincuente peligroso", ironizó. En esa línea, también mencionó el caso de Norberto Ardisone, quien según Escolar sufrió presiones similares.
Escolar y Sansiseña habían sido acusados por asociación ilícita vinculada a 54 presuntos pagos de cohecho, lo que derivó en un embargo de 26 millones de dólares. Recién en la instancia superior, la Cámara retiró la imputación por asociación ilícita y el embargo fue reducido.
Rovella y Pitón, en la misma línea
El empresario Mario Rovella también declaró este martes ante el mismo tribunal que mintió bajo "coacción psicológica". "Me vi obligado a reconocer pagos. Si no aceptaba me detenían", afirmó, y aclaró que nunca le entregó dinero al financista Ernesto Clarens. Rovella había dejado asentado ante un escribano, un día antes de declarar, que su testimonio no sería veraz y que se vería obligado a prestarlo bajo presión. Además, remarcó que fue sobreseído en todos los juicios iniciados en San Luis y que su empresa, Rovella Carranza, "nunca tuvo un beneficio de parte de Vialidad Nacional".
La semana pasada había sido Daniel Pitón quien reveló que fue inducido a incorporar en su testimonio referencias a pagos que nunca existieron. Pitón describió un clima de temor entre los empresarios convocados a Comodoro Py, quienes llegaban con miedo a quedar detenidos ese mismo día. "Nos vimos en la obligación de mentir para no ir presos", había dicho.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/04/causa_cuadernos.webp)
Pedido de denuncia contra Stornelli
Ante las exposiciones del día, las defensas solicitaron extraer testimonios para formular una denuncia por supuesta coacción contra el fiscal federal Carlos Stornelli.