¿Cómo le iría a Frigerio en una interna cerrada?
La pregunta es pertinente para el caso que se suspendan las PASO. Pero además, resulta un buen ejercicio para repasar los alineamientos de la dirigencia que ocupa espacios de poder en JxC.
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El posible regreso a las internas cerradas para la selección de candidatos (en una elección a padrón cerrado, donde sólo puedan votar los afiliados) es una de la variantes que se menciona, por estos días, ante la eventual cancelación de las PASO en 2023.
No es la alternativa más probable. Antes que una interna cerrada, en la oposición se prefiere la alternativa de una interna abierta con un padrón controlado, en la que puedan votar los afiliados a los partidos de JxC y los no afiliados a otros partidos políticos. Pero la hipótesis de una interna cerrada en JxC es interesante para repasar el notable apoyo que reúne el postulante a la gobernación del PRO, Rogelio Frigerio, dentro de los espacios de poder que ocupa la dirigencia radical de Entre Ríos.
En teoría, una interna cerrada donde sólo votan los afiliados favorecería las chances de los candidatos radicales, Pedro Galimberti y Fabián Rogel, porque en Entre Ríos el padrón radical es diez veces mayor al del PRO. Y los demás partidos (GEN, MSE) son aún más chicos.
Sin embargo, si se repasa cómo juega la dirigencia radical en esta interna, Frigerio tendría las de ganar. Es que el ex ministro de Interior del gobierno de Mauricio Macri reúne la mayoría de apoyos entre los radicales que ocupan intendencias y espacios legislativos.
En la UCR, quieren que Frigerio sea gobernador 10 de los 17 intendentes; 3 ó 4 de los 7 diputados provinciales; 2 de los 3 senadores provinciales; 2 de los 3 diputados nacionales y la única senadora nacional del radicalismo. Y no sólo eso. Con Frigerio juegan también las principales autoridades de la UCR de Entre Ríos.
Con esas proporciones, en una interna cerrada la mayor parte del voto de los afiliados radicales debería ir para Frigerio. Salvo, claro, que esa dirigencia haya perdido predicamento entre los afiliados a la UCR. Ese no es un cálculo posible de hacer, pero es lo que dicen los radicales que juegan con Galimberti: a Frigerio lo apoyan “viejos caciques (radicales) que se quedaron sin indios”, afirman.