El Ejército argentino restringió el uso de redes sociales para su personal
Una nueva directiva interna prohíbe a militares y civiles de la fuerza publicar reclamos, denuncias, contenido político o información sensible en redes sociales. La medida busca proteger la seguridad y la imagen institucional.
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El Ejército argentino emitió una directiva interna que fija nuevas reglas para el uso de redes sociales y plataformas digitales por parte de su personal. La comunicación, difundida en un anexo institucional firmado por el secretario general de la fuerza, general de brigada Roberto Martín Baroni, establece criterios de "uso responsable" y prohíbe publicar planteos, quejas, reclamos, denuncias, cartas abiertas o manifestaciones públicas sobre temas vinculados con la institución. La medida alcanza tanto al personal militar como al civil.
Según la instrucción, toda inquietud relacionada con la fuerza deberá canalizarse exclusivamente por las vías reglamentarias establecidas. Fuentes de la fuerza señalaron que la decisión no responde a un caso puntual, sino al contexto actual de uso masivo de redes sociales, y que busca orientar la conducta del personal en el entorno digital.
Qué publicaciones quedan prohibidas
La directiva impide difundir imágenes, videos o información que expongan instalaciones militares, dispositivos de seguridad, armamento, depósitos, sistemas, rutinas operativas u otros elementos que puedan comprometer la seguridad física de los cuarteles o las medidas de contrainteligencia.
También alcanza a información reservada, clasificada o de circulación restringida, aun cuando el contenido sea publicado desde una cuenta con configuración privada, ya que —advierte el documento— cualquier publicación puede viralizarse, ser sacada de contexto o reproducirse en medios de comunicación.
Entre las conductas prohibidas figura también la publicación de contenidos que reflejen comportamientos incompatibles con el decoro, la disciplina o el profesionalismo militar, especialmente cuando el autor pueda ser identificado como integrante de la fuerza.
Reclamos, política y representación institucional
El documento prohíbe manifestaciones de carácter político, ideológico o partidario que puedan comprometer la neutralidad institucional, una restricción que alcanza a comentarios, posteos, historias y estados, e incluso a la difusión de contenidos de terceros cuando esa acción pueda vincular al personal con esas expresiones.
Además, se impide dar declaraciones o entrevistas en condición de militares sin autorización previa, así como arrogarse la representación del Ejército o de un sector de la fuerza sin una habilitación formal. La directiva también prohíbe utilizar la condición militar o el uniforme para actividades comerciales en redes, y compartir con medios de prensa material obtenido durante el cumplimiento de funciones sin autorización de la cadena de comando.
El argumento de la fuerza
Desde el Ejército explicaron que los criterios apuntan al cuidado de la imagen institucional, la seguridad y la disciplina interna. El texto sostiene que todo integrante de la fuerza debe preservar el prestigio institucional y la seguridad del elemento donde revista, y que ante publicaciones de terceros que puedan afectarla, el personal deberá informar la situación a su superior inmediato, sin realizar respuestas individuales sin instrucción expresa de la cadena de comando.