El Senado aprobó la reforma de la Ley de Salud Mental que habilita internaciones involuntarias
Con 42 votos a favor y 21 en contra, la Cámara alta dio media sanción al proyecto que permite la intervención médica en casos de riesgo grave y modifica el abordaje de las adicciones.
:format(webp):quality(60)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/10/a_175.webp)
El Senado de la Nación aprobó en general la reforma de la Ley de Salud Mental, una iniciativa que ahora será girada a la Cámara de Diputados. El dictamen de mayoría obtuvo la sanción con 42 votos positivos frente a 21 negativos, contando con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Movimiento por Misiones, Primero los Salteños, Despierta Chubut, Provincias Unidas y Movere Santa Cruz.
El proyecto enviado por el Gobierno incorpora cambios sustanciales, entre ellos, la posibilidad de que las internaciones involuntarias sean dispuestas por un médico, preferentemente psiquiatra, ante situaciones de riesgo grave para la vida o la integridad física de la persona o de terceros. La norma establece que un equipo interdisciplinario tendrá 48 horas para revalidar dicha medida.
La internación involuntaria de una persona debe concebirse como recurso terapéutico excepcional en caso de que no sean posibles los abordajes ambulatorios, y solo puede realizarse cuando medie una situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de sí misma o de terceros, la que debe ser evaluada por el equipo interdisciplinario.
La presidenta de la comisión de Salud, la senadora Ivana Arrascatea, defendió la reforma al señalar que el objetivo es llegar a tiempo. Por su parte, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, subrayó que la internación involuntaria es una excepcionalidad y que el foco principal debe estar puesto en la prevención.
Entre los puntos clave de la reforma, se destaca la ampliación de la normativa para incluir las adicciones, permitiendo que la ludopatía sea considerada un problema de salud mental. Asimismo, se mantiene la prohibición de crear manicomios y se establece un mecanismo de asistencia financiera entre la Nación y las provincias, cuyos recursos deberán figurar en el Presupuesto Nacional.
Durante el debate, voces como la del senador Maximiliano Abad destacaron las mejoras en el texto, aunque expresaron diferencias respecto a la permanencia de hospitales monovalentes. En tanto, el senador Gerardo Zamora cuestionó la falta de previsiones presupuestarias específicas para las nuevas tareas que se asignan a las provincias.