Guillermo Rauch: el chico de Lanús que construyó un imperio tecnológico de 9.300 millones de dólares en Silicon Valley
Guillermo Rauch, el CEO de la empresa tecnológica Vercel, alcanzó una fortuna estimada en al menos 2.100 millones de dólares luego de que su compañía completara una ronda de inversión que elevó su valuación a 9.300 millones de dólares. Así lo publicó la revista Forbes. Rauch nació en Lanús, provincia de Buenos Aires, y hoy dirige desde San Francisco una de las empresas de infraestructura digital de mayor crecimiento en el mundo.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/04/guillermo_rauch.webp)
La ronda fue liderada por Accel y el fondo soberano GIC de Singapur, y recaudó 300 millones de dólares. Vercel se dedica al desarrollo, despliegue y alojamiento de aplicaciones web —es decir, brinda la base técnica sobre la que corren los sitios y programas que los usuarios utilizan—. Entre sus clientes figuran compañías como Under Armour, Stripe y Sonos.
El crecimiento reciente de la empresa está directamente vinculado al auge de la inteligencia artificial. Según Forbes, los clientes que usan herramientas de programación automática generan cada vez más actividad en la plataforma. Los ingresos de Vercel alcanzaron un ritmo anual de 340 millones de dólares, con un aumento del 86% respecto al año anterior. Rauch describió a su empresa como la que busca convertirse en “la capa de infraestructura de esta nueva generación de software”, en un contexto donde cada vez más programas son creados por modelos de inteligencia artificial.
De Lanús a San Francisco
Rauch creció en Lanús, hijo de un ingeniero industrial y una ingeniera química. Según relató a Forbes, empezó a interesarse por la informática desde chico, cuando su padre le recomendó orientarse hacia el mundo digital. Tuvo que aprender inglés por su cuenta porque no encontraba material de programación en español. Durante la adolescencia participó en proyectos de código abierto y se convirtió en colaborador de una biblioteca de JavaScript —un lenguaje de programación muy usado en el desarrollo web— lo que le dio reconocimiento en la comunidad internacional de desarrolladores.
Ese trabajo llamó la atención de varias empresas. Facebook intentó contratarlo cuando tenía 17 años, pero la propuesta no avanzó por su edad. Poco después dejó los estudios, recibió ofertas del exterior y se mudó a San Francisco. Allí fundó su primera startup, que luego vendió, antes de crear la compañía que con el tiempo se convertiría en Vercel.
De cara al futuro, Rauch sostuvo ante Forbes que el objetivo es prepararse para un escenario en el que el software será creado cada vez más por agentes automáticos, y que el desafío es ofrecer herramientas que funcionen tanto para programadores humanos como para sistemas de inteligencia artificial.