Senasa emitió nuevas recomendaciones para prevenir la propagación de la influenza aviar
El organismo difundió pautas estrictas de bioseguridad dirigidas a personas que, por su labor, deben interactuar con asentamientos de aves silvestres. El objetivo es mitigar la dispersión del virus y proteger tanto la fauna silvestre como la sanidad animal.
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Vigilancia y manejo en el campo
Ante el riesgo sanitario que representa la influenza aviar, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) difundió nuevas pautas de bioseguridad estrictas dirigidas a personas que, por su labor, deben interactuar con asentamientos de aves silvestres. El objetivo primordial de estas medidas es mitigar la dispersión del virus y salvaguardar tanto la fauna silvestre como la sanidad animal en general.
Se instó a los trabajadores a realizar una inspección visual previa antes de aproximarse a cualquier sitio de agrupamiento, verificando que no existan ejemplares que parezcan enfermos o presencia de aves muertas. Asimismo, se recomienda evitar la visita a diferentes colonias de aves marinas o sitios de agrupamiento en un mismo día, incluso si los animales aparentan estar sanos, para prevenir el transporte accidental del patógeno entre distintas ubicaciones.
Protocolos de seguridad personal y desinfección
Para la manipulación de las aves resulta indispensable el uso de elementos de protección personal (EPP), tales como guantes, gafas de protección ocular, barbijos, mamelucos y botas. Una vez finalizada la jornada, es fundamental desinfectar o descartar todos los implementos que hayan estado en contacto o cercanía con las aves, incluyendo balanzas, dispositivos de rastreo, ropa y bolsas.
Como medida clave para evitar que el virus alcance a las aves de corral, se prohíbe estrictamente visitar granjas de aves domésticas después de haber tenido contacto con aves silvestres.
Qué es la influenza aviar
La influenza aviar tipo A es una enfermedad altamente infecciosa, producida por un virus de la familia Orthomyxoviridae que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres. En ocasiones también pueden contraerlo las personas y otras especies animales, como equinos, porcinos y caninos.
Son especialmente susceptibles gallinas, pavos, codornices, faisanes, así como especies acuáticas como patos, gansos, flamencos y cisnes. La enfermedad puede clasificarse en dos categorías: la de baja patogenicidad, que típicamente causa signos clínicos leves o ninguno, y la de alta patogenicidad, que puede causar signos clínicos graves y una mortalidad de hasta el 90 o 100% de las aves de un lote.
Cómo se transmite
Entre los factores que contribuyen a la diseminación del virus se encuentran el comercio ilegal de aves, sin garantías sanitarias ni trazabilidad, y las migraciones de especies silvestres infectadas. En las aves, el virus se elimina a través de las heces y las secreciones respiratorias, por lo que puede diseminarse de un establecimiento a otro a través de vehículos, equipos de protección individual y herramientas de trabajo.
Medidas de prevención recomendadas
Entre las recomendaciones generales, Senasa remarcó mantener a las aves en un lugar protegido, aislado de otros animales y de las personas; evitar el contacto de las aves domésticas con aves silvestres; proteger el agua y los alimentos, que atraen a las aves silvestres; limpiar y desinfectar periódicamente las instalaciones; controlar el ingreso de personas, utensilios, animales y vehículos a los gallineros; y lavarse las manos con agua y jabón desinfectante luego de manipular las aves.
Cómo notificar un caso
Cualquier persona puede notificar al Senasa si identifica mortandad, o signos nerviosos, digestivos o respiratorios en aves silvestres o de corral. Los canales disponibles son la oficina del Senasa más cercana, personalmente o por teléfono; por WhatsApp al 11 5700 5704; por correo electrónico; o a través del Formulario "Avisá al Senasa" disponible en el sitio web del organismo.