Cristian Airala, campeón sudamericano con la Selección Argentina: “Un pibito de un barrio humilde pudo representar a nuestra ciudad y al país”
El kinesiólogo gualeyo Cristian Airala volvió a ser protagonista de una consagración internacional con la Selección Argentina. Integrando el cuerpo médico del seleccionado mayor femenino, fue parte del equipo que se quedó con el Campeonato Sudamericano 2026, disputado en Zárate, y que además logró el bicampeonato continental.
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Argentina tuvo una gran campaña y terminó coronándose tras vencer 53-44 a Venezuela en la final, en un torneo que se disputó en el país y que tuvo a la Albiceleste como una de sus grandes protagonistas. La competencia también significó la clasificación a la AmeriCup Femenina 2027.
Para Airala, la conquista tuvo un significado especial desde lo profesional y también desde lo personal. Fueron 34 días de concentración, con entrenamientos exigentes y una intensa tarea del cuerpo médico para mantener a todas las jugadoras disponibles.
“Lo primero que hice fue abrazar a la médica por la satisfacción de haber sorteado todas las dolencias y lesiones que hubo durante los 34 días que estuvimos en la concentración y que todas las jugadoras hayan estado disponibles en todos los partidos”, contó.
Un torneo de mucho trabajo
La extensa concentración dejó momentos de todo tipo. Airala destacó los entrenamientos duros, las horas de trabajo en el hotel y también las situaciones de convivencia que se generan durante este tipo de competencias.
“Hubo llantos de algunas lesionadas, nosotros tratando de animarlas con música o mates durante las sesiones. Nos llevamos lindas anécdotas de la convivencia, con momentos tristes y otros muy divertidos”, recordó.
El momento que más lo marcó llegó durante el último partido de la fase de grupos, cuando Agostina Burani sufrió una lesión. Se trataba de una jugadora especialmente importante por su trayectoria con la camiseta argentina, siendo la basquetbolista con mas partidos en la historia de la selección.
Airala trabajó con ella en el vestuario, continuó con el tratamiento en el hotel y consiguió que pudiera volver a jugar apenas 48 horas después, con un vendaje, para disputar la semifinal y luego la final, donde Burani tuvo un papel determinante.
“Sin dudas el momento que más me marcó fue la lesión de Agostina Burani. (…) Sentí que fue el torneo donde más trabajé, pero es para lo que nos preparamos. Me gustan y me reconfortan estos desafíos, además me hacen sentir que vale la pena tanto esfuerzo”, sostuvo.
El propio Airala también destacó como uno de los recuerdos que conservará para siempre la charla final del entrenador y las capitanas, donde se reconoció el trabajo realizado durante toda la competencia.
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Un título con sabor especial
El hecho de que el Sudamericano se disputara en Argentina hizo todavía más especial la consagración para Cristian.
“Lo especial de este bicampeonato fue que se realizó en nuestro país y pudimos compartirlo y festejar con nuestras familias”, explicó.
Airala, que cuenta con una extensa trayectoria dentro de los seleccionados argentinos y ya había integrado distintos procesos de formación y la Selección Mayor Femenina, también encontró en este torneo una experiencia diferente por la cantidad de situaciones que debió atender. En el cuerpo técnico argentino figura como kinesiólogo junto al resto del staff encabezado por Gregorio Martínez.
Pero más allá de la medalla y del trabajo profesional, hubo un momento que lo llevó directamente a Gualeguay.
Cada vez que suena el Himno Nacional en un partido, Airala dice que piensa en su infancia en el barrio Rocamora, en aquellos años en los que, pese a las necesidades materiales, tenía “amigos, familia y una infancia feliz”.
“Luego verme en esos instantes en el Himno, el lugar donde estoy parado, con la ropa de Argentina, ver nuestra bandera y un montón de cosas más, me pregunto cómo llegué a esto”, expresó.
Y en esa pregunta aparece, justamente, el orgullo de representar a su ciudad.
“Un pibito de un barrio humilde de nuestra ciudad pudo tener la posibilidad de estudiar y representar a nuestra ciudad y país en distintos lugares”, reflexionó.
Por eso, Airala también piensa en aquellos jóvenes de Gualeguay que tienen un sueño pero todavía dudan de poder alcanzarlo.
“No te imaginás lo gratificante que sería generar esa motivación en un pibe de Gualeguay que por ahí quiere pero está dudando. Le diría que lo intente, que vale la pena”, afirmó.
Finalmente, recordó una frase que recibió de una persona que lo marcó y que, según contó, todavía guía su camino:
“Tenés que visualizar qué es lo que pretendés, a qué querés llegar, y todos los días trabajar pensando en ello para conseguirlo”.
“Muchísimas cosas que deseamos se pueden conseguir. Solamente no hay que dejar de intentarlo”, concluyó.
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