Patronato se juega la permanencia en Rafaela, cuatro años después de tocar el cielo con la Copa Argentina
El equipo dirigido por Marcelo Fuentes visita este lunes a Atlético de Rafaela con la obligación de ganar para asegurar su continuidad en la segunda categoría del fútbol argentino sin depender de otros resultados.
:format(webp):quality(60)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/11/patronato.webp)
Todo o nada en Rafaela
Patronato afronta este lunes un partido decisivo: a partir de las 15 visitará a Atlético de Rafaela por la última fecha de la Primera Nacional, con la permanencia en juego. El equipo paranaense, conducido por Marcelo Fuentes, necesita sumar para evitar el descenso. Un triunfo le asegura seguir en la segunda categoría del fútbol argentino, mientras que un empate o una caída lo dejarán pendiente de otros resultados.
En ese escenario, la mirada también estará puesta en el duelo entre Nueva Chicago y Chacarita. Si el Rojinegro no gana, ese resultado será determinante: según cómo se combinen los marcadores, Patronato podría quedar condenado al descenso o verse obligado a jugar un partido desempate.
El equipo llega a la definición tras una temporada atravesada por las dificultades deportivas y una larga lista de lesiones que condicionaron distintos tramos del campeonato.
La preparación
Durante la semana, el plantel comenzó los entrenamientos en el predio La Capillita y luego trasladó los últimos trabajos al estadio Presbítero Bartolomé Grella, en barrio Villa Sarmiento. El cuerpo técnico puso el foco en los aspectos físicos, tácticos y futbolísticos, con especial atención a la disponibilidad de jugadores.
El grupo quedó concentrado en Paraná desde el sábado, realizó una activación liviana el domingo y luego viajó a la ciudad santafesina, donde permanecerá alojado hasta el encuentro. El partido se jugará sin público visitante, por lo que los hinchas rojinegros deberán seguirlo a la distancia desde Paraná y otras localidades entrerrianas.
De Primera a pelear por no caer
La situación contrasta con el pasado reciente de uno de los clubes más importantes de Entre Ríos. Patronato tuvo su primera experiencia en la máxima categoría en 1978, cuando ganó de manera invicta el Torneo Regional, que en aquella época habilitaba a clubes no afiliados a la AFA a disputar el Nacional junto a los equipos de Primera.
En diciembre de 2015 consiguió su segundo ascenso a Primera, tras superar por penales a Santamarina de Tandil. Se sostuvo en la élite hasta 2022, cuando perdió la categoría por primera vez en esa etapa, a causa del promedio.
El título que hizo historia
Paradójicamente, el momento más alto de su historia llegó casi en simultáneo con aquel descenso. Apenas un par de semanas después de perder la categoría, el equipo dirigido por Facundo Sava venció 1-0 a Talleres en Mendoza y se consagró campeón de la Copa Argentina, luego de haber eliminado a River y a Boca, ambos por definición desde el punto penal.
Fue el primer título nacional para un club entrerriano, y lo convirtió en el segundo equipo del interior sin afiliación directa a la AFA en conseguir un logro de ese nivel, después de San Martín de Tucumán en 1944.
La aventura continental
Aquella consagración le abrió las puertas de la Copa Libertadores 2023, que disputó desde la Primera Nacional. Debutó el 5 de abril de ese año con una derrota 2-1 ante Atlético Nacional y, menos de un mes después, festejó su primera victoria en el certamen al golear 4-1 a Melgar en Paraná. Fue además el segundo equipo argentino en jugar la Libertadores tras haber descendido al Nacional.
Hoy, ese recuerdo convive con una urgencia muy distinta. El Rojinegro tiene la posibilidad de resolver su futuro por sus propios medios: una victoria en Rafaela le alcanza para garantizar la permanencia sin depender de nadie.