Yanina Ramos y el desafío de acompañar el crecimiento de los chicos en el fútbol infantil
La entrenadora de fútbol infantil de Gualeguay Central, Yanina Ramos, dialogó con El Debate Pregón sobre su experiencia trabajando con niños y niñas dentro de la institución, en una tarea que combina enseñanza deportiva, acompañamiento emocional y mucha dedicación cotidiana.
Actualmente transitando su tercer año vinculada al trabajo formativo, Ramos destacó el compromiso del grupo de entrenadores y el valor humano que encuentra en cada práctica, donde la diversión y la contención ocupan un lugar tan importante como el aprendizaje futbolístico.
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Un trabajo en equipo dentro del fútbol infantil
Durante la entrevista, Yanina explicó que en esta oportunidad se encontraba reemplazando a una compañera, aunque remarcó el permanente apoyo entre quienes integran el cuerpo de trabajo de las divisiones infantiles.
“Este es mi tercer año y hoy vine reemplazando a una compañera, pero siempre nos apoyamos entre todos”, expresó.
La entrenadora valoró especialmente el trabajo grupal y la organización que se mantiene dentro de las categorías formativas, entendiendo que el fútbol infantil requiere no solamente enseñar cuestiones técnicas, sino también generar espacios sanos y de confianza para los chicos.
Prácticas con planificación y diversión
Consultada sobre cómo es el día a día de los entrenamientos, Ramos aseguró que las jornadas se desarrollan en un clima positivo y distendido.
“La verdad que siempre son grupos re lindos, todo está bien planificado y hay mucha diversión”, señaló.
Según explicó, el objetivo no pasa únicamente por el resultado deportivo, sino también por lograr que los chicos disfruten del deporte y encuentren en cada entrenamiento un espacio de recreación y aprendizaje.
En ese sentido, remarcó la importancia de mantener actividades organizadas y dinámicas que permitan sostener el entusiasmo de los más pequeños.
El desafío de trabajar con chicos
Yanina Ramos también se refirió a la convivencia diaria con los niños y reconoció que trabajar en fútbol infantil implica afrontar diferentes estados de ánimo y situaciones personales.
“Ellos tienen sus días buenos y sus días malos, pero es lindo”, comentó.
La entrenadora explicó que el vínculo cotidiano permite conocer las distintas realidades y personalidades de cada chico, algo que requiere paciencia y comprensión permanente.
A pesar de las dificultades que pueden aparecer durante los entrenamientos, sostuvo que el balance siempre termina siendo positivo por el cariño y la espontaneidad que transmiten los chicos.
El cariño como mayor recompensa
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando Ramos habló sobre lo que más valora de su tarea diaria dentro del club.
“El cariño es lo más lindo que te llevás después de cada práctica”, afirmó.
Además, destacó los pequeños gestos cotidianos que para ella tienen un enorme significado.
“Ver cuando llegás y te saludan todos, la verdad que es hermoso”, expresó.
Sus palabras reflejan el costado humano del fútbol infantil, donde muchas veces el acompañamiento emocional y la generación de vínculos terminan siendo tan importantes como la formación deportiva.
Formación más allá de la cancha
La experiencia de Yanina Ramos en Gualeguay Central deja en evidencia el trabajo silencioso que realizan entrenadores y entrenadoras en las categorías infantiles, acompañando el crecimiento de chicos y chicas no solamente dentro de una cancha, sino también en aspectos vinculados a la convivencia, el respeto y la contención.
Con dedicación y compromiso, la entrenadora continúa formando parte de un espacio donde el deporte funciona como herramienta de integración y aprendizaje, priorizando siempre el disfrute y el bienestar de los más pequeños.