Carmen Barbieri habló de su romance con Porcel y las acusaciones de Georgina Barbarossa: “Viví con un monstruo y no lo sabía”
La conductora afirmó en SQP que las denuncias de otras mujeres la llevaron a cuestionar su mirada sobre los años que compartió con el humorista
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Carmen Barbieri dijo que comenzó a cuestionar su experiencia junto a Jorge Porcel luego de escuchar el relato de Georgina Barbarossa, quien contó que sufrió situaciones de acoso durante sus primeros años de trabajo con el humorista. La actriz y conductora, que vivió un romance con el capocómico a sus 19 años, aclaró que nunca presenció esos episodios, aunque sostuvo que su falta de conocimiento no invalida los testimonios de otras mujeres.
Las declaraciones fueron realizadas en SQP, el ciclo que conduce Yanina Latorre por América TV. El tema cobró repercusión a partir de una escena de la serie sobre Moria Casán, donde Porcel, interpretado por Hernán “Curly” Jiménez, se propasa con una joven Susana Giménez. A esto se sumaron las fuertes declaraciones de Georgina Barbarossa: “Que Dios lo tenga en un tacho de mierda y no lo largue”.
Barbieri afirmó que las acusaciones de diferentes mujeres la llevaron a mirar de otro modo los años que compartió con el cómico. “Si las mujeres cuentan esto, debe ser cierto y yo no lo vi, yo soy una idiota”, expresó durante la entrevista. La conductora explicó que su experiencia laboral y personal con Porcel no coincidió con los relatos de mujeres que denunciaron comportamientos abusivos. Según dijo, permanecía cerca del ambiente de trabajo del artista, aunque no tenía un rol protagónico en sus espectáculos.
“Yo no viví esa época. Yo era la mujer de Porcel. Yo no vi nada de gritos ni que salieran de los sketches gritando cuando trabajaban con Porcel”, sostuvo. La conductora recordó que se desempeñaba como bailarina y que no ocupaba un lugar central dentro de las producciones. “Yo estaba ahí, yo era bailarina del montón”, dijo al referirse a aquellos años.
Sin embargo, remarcó que su testimonio no busca poner en duda las denuncias. “Yo no soy feminista, soy ‘mujerista’. Yo defiendo a las mujeres”, afirmó. También señaló que, aunque no hubiera visto esas situaciones, considera posible que hubieran ocurrido y fue rotunda sobre su entrañable vínculo con Georgina: “Yo más que amiga, soy hermana. Somos familia”. Por ese motivo, dijo que el relato de Barbarossa la afectó de manera personal. “Qué mal la habrá pasado Georgie. Yo vivía con un monstruo, Dios mío, y no lo sabía”, manifestó. “No es que no me enteré. Nunca nadie me vino a contar nada”, dijo.
También sostuvo que no había visto a mujeres salir llorando después de grabar escenas con Porcel ni había escuchado referencias a malos tratos en los ámbitos donde trabajaban. “Yo no lo vi, no lo viví, no lo escuché. Nunca escuché y no vi a ninguna mujer que saliera llorando de sus sketches”, insistió.
Durante la entrevista, Barbieri también habló del tiempo transcurrido desde que comenzó su vínculo con Porcel. Contó que tenía 19 años cuando empezó a salir con él y que actualmente tiene 71. “Quiere decir que fui una idiota todos estos años por todo lo que viví”, se lamentó. Luego volvió a referirse a Porcel y reiteró que respeta a quienes relataron experiencias negativas junto al humorista: “No las estoy ninguneando ni diciendo que mienten. Las respeto porque capaz que les pasó. Yo no lo vi, no lo viví”.
Un día antes Georgina Barbarossa en el ciclo de Yanina Latorre había recordado un episodio que atribuyó a Porcel durante sus primeros trabajos en televisión. “Un día el gordo me había tocado el culo horrible, de una manera espantosa que ni voy a contar, me fui llorando al camarín”, relató en SQP.
Años más tarde, cuando estaba embarazada y enfrentaba una nueva dificultad económica, Barbarossa aceptó sumarse a Las gatitas y los ratones de Porcel. “Cuando me quedé embarazada, que tampoco teníamos un mango, tuve que ir a trabajar”, explicó. También afirmó que el humorista se había propasado con ella durante ese embarazo y que no le había contado lo sucedido a Carmen. “Ella estaba tan enamorada y qué le iba a decir”, señaló. Luego sostuvo: “Era un tipo muy culto, pero de repente, hablando así, después se zarpaba. Lo hacía. Yo doy fe. Conmigo sí lo hizo”.