Gustavo Garzón recordó la insólita táctica que usó para encontrar a su hijo después de que se extraviara en el parque
En el programa de Mario Pergolini, el artista habló de la crianza de sus hijos, compartió el momento en que perdió de vista a uno por segundos y reveló la estrategia que le permitió hallarlo
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Desde sus inicios como actor a los detalles de su vida familiar, Gustavo Garzón repasó distintos aspectos de su vida durante su visita a Otro día perdido (eltrece), el programa de Mario Pergolini. En ese marco, el actor compartió recuerdos sobre la crianza de sus hijos mellizos, Juan y Mariano, quienes tienen síndrome de Down. Durante la charla, el artista rememoró una situación particular que vivió cuando los chicos eran pequeños y uno de ellos se le perdió por unos minutos en un espacio público.
“En un momento tenía a uno de los mellizos, de los chicos con síndrome de Down, que siempre se escapaba en la playa o en cualquier lugar”, comenzó Garzón. Luego profundizó sobre una de esas ocasiones: “Estaba un día en Parque Saavedra, un domingo, y en un momento veo que no estaba Mariano. Lo solté dos segundos y se escapó. Pensaba: ‘¿Qué hago para encontrarlo?’, porque él solo no sabe dónde vive, ni el teléfono, ni decía mi nombre”.
Ante la dificultad de la búsqueda y la angustia del momento, Garzón encontró una solución inesperada: “Tenía al otro y son iguales. Entonces iba con el otro preguntando si no habían visto a uno igual, y una señora me dice: ‘Sí, vi uno parecido por allá’”. El actor contó la anécdota entre risas y comentó: “La ventaja de tener gemelos. Entonces le aconsejo a la gente que tenga gemelos porque, si se pierde uno, tienen al otro”.
Mario Pergolini reaccionó sorprendido y divertido ante la historia. “Fue lo más crudo y divertido que escuché en años”, expresó el conductor. Intrigado, le consultó a Garzón si siempre fue un padre miedoso. El actor respondió sin dudar: “Sigo siendo. Yo sueño que pierdo chicos”.
Garzón sumó otra experiencia sobre esos años de crianza y la relación con otras familias en situaciones similares. “A una señora se le perdió un día uno. Me enteré cuando había encontrado y me dijo: ‘Gustavo, se me paró el corazón’, y le creo porque, pobre mujer, casi la mato. Tienen 38 años”, recordó, poniendo en evidencia el impacto emocional que puede generar una situación así, incluso con el paso del tiempo.
En otro de los pasajes de la charla, el conductor y el actor recordaron un día que compartieron años atrás. “La última vez que nos vimos estábamos en una pista de skate, ¿te acordás? No sé si siquiera estábamos viendo hijos de otros, a lo mejor”, comenzó diciendo Mario. Fue entonces cuando Garzón detalló: “No, creo que tu hijo estaba. Yo no sé qué hacía yo. El mío no hacía. Pero capaz fue a probar. Capaz fue a probar con la tabla y se dio cuenta que no, porque nunca más volvimos”.
Ante la sorpresa del actor, el conductor bromeó: “Es medio raro, ¿no? Porque si estabas viendo hijos de otros es complicado”. Fue entonces cuando Garzón aclaró: “No, no. Tampoco tanto tiempo libre como para ir viendo hijos de otros. No, capaz que mi hijo quería probar o yo le insistía, ¿viste? Que como padre uno insiste: “Pero hacé un deporte. Entonces íbamos probando. Este no, bueno, skate a lo mejor. A mí me criaron así, que un deporte había que hacer”.
Luego, Pergolini le preguntó a su invitado qué deporte hacía de joven. “Yo jugué al básquet hasta los dieciocho. Hasta jugué en primera, un partido. Pero un día mi hija a los doce años me paró el carro. Después de haberla pasado por hockey, patín, vóley, pelota al cesto, tenis, me dijo: “Papá, ¿no te das cuenta que odio los clubes?”. Odiaba los clubes. Y también el deporte, por consecuencia. Le gustaba bailar, como a todas las chicas. Pero yo era muy de club. También pensé que sin club no se podía vivir, hasta que empecé a probar una vida sin club y vi que hay una vida sin club”.