Ricardo Darín reveló qué es lo que más le duele de ser abuelo a la distancia: "Da un poco de pena"
En una entrevista con Urbana Play, el actor reflexionó sobre cómo atraviesa esta nueva etapa con su nieto y el vínculo que construye con él entre Argentina y España
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La llegada de Dante, el hijo del Chino Darín y Úrsula Corberó, transformó la vida de Ricardo Darín y de toda su familia. Desde que se convirtió en abuelo, el actor aprovecha cada oportunidad para hablar del niño, compartir su orgullo y viajar para acompañarlo, aunque la distancia entre la Argentina y España le impone una dificultad que no logra disimular. Durante una entrevista en Todo Pasa (Urbana Play), Darín reflexionó sobre esta nueva etapa y reveló qué es lo que más le pesa de ver crecer a su nieto desde lejos.
“Es rarísimo. La verdad es que yo todavía no superé la primera etapa, que es el shock amoroso que sentí cuando me enteré que mi hijo iba a ser papá”, comenzó a contar. “El Chino me lo contó medio en secreto, esas cosas que ocurren con los primeros meses de un embarazo que no hablás hasta tanto no esté...”, explicó Darín. “Esto me valió una amonestación muy severa por parte de mi mujer cuando se enteró”, relató. El actor también explicó por qué decidió respetar el pedido de su hijo sin hacer excepciones, ni siquiera con su esposa. “Lo que pasa es que en los secretos no hay excepciones. No podés decir: ‘Bueno, es un secreto, pero a vos te lo cuento’. Entonces, no es más un secreto”, sostuvo. “Él no quería que proliferara”, afirmó.
Al ser consultado sobre si su hijo había sentido temor durante los primeros meses del embarazo, Darín reconoció: “Sí, sí, siempre hay un poco de tensión. Después, de a poco, entramos ya en la vorágine de la alegría. Y ahora estamos todos narcotizados”. Más adelante, el actor recordó el momento en que conoció a Dante. “Justo a mí me lo pasaron después que lo vi salir al Chino de un ascensor que venían del quirófano, de la sala. Y lo vi venir con el bebé en brazos y no hay nada que supere eso. Para mí no hay nada que supere eso”, relató.
“Primero es esa cosa... Tu hijo como padre y lo tengo grabado. Entonces después cuando me pasaron al bebé...”, expresó. “Yo con los bebés muy chiquitos soy bastante cuidadoso”, afirmó. “Son de una fragilidad... Pero con los míos no fui así, no sé por qué”, comentó. Luego describió al niño y habló de su personalidad. “Y ahora que el tipo no para de comer y es robusto y tiene una buena onda increíble, no llora, se ríe todo el tiempo”, contó. “Es fabuloso”, resumió.
La distancia entre la Argentina y España, donde viven el Chino y Úrsula, aparece como una de las principales dificultades para Darín. “Lo que pasa es que lo vamos tratando de amortizar con un poco de buena onda, porque la distancia es un tema”, señaló. “Ya viajamos cinco veces solo para verlo. Después ellos vinieron para acá, que fue maravilloso, y ahora volvemos a ir para allá y así”, relató.
A pesar de que las videollamadas permiten mantener el contacto, el actor reconoció que no reemplazan la cercanía física. “Mucho teléfono, que es el gran aporte tecnológico de nuestra era, que acorta un poco las distancias, es cierto, pero la verdad es que perderte el mano a mano en un bebé que todavía no tiene un año, en donde la evolución semana a semana es muy notoria, te da un poco de pena”, expresó.
Cuando le preguntaron si le gustaría ser el abuelo que se queda con su nieto mientras sus padres salen, Darín respondió sin dudar: “Con todo, con todo gusto. Yo no quiero ir a ningún lado”. Entre risas, explicó: “Yo no salgo de mi casa. Salgo cuando me tengo que traer una torta de cumpleaños. Si no, no salgo”.
La conversación terminó con una pregunta sobre si estaría dispuesto a modificar su agenda laboral para pasar más tiempo con Dante. Darín fue directo: “Sí”. Ante la posibilidad de mover una grabación para viajar a verlo, respondió: “Y si puedo, sí. Pero hay que ver...”. Aunque dejó la respuesta abierta a las exigencias de su trabajo, el actor dejó en claro que su nieto ocupa un lugar prioritario en esta nueva etapa de su vida.