La derrota no apagó el sentimiento: Gualeguay salió a agradecerle a la Scaloneta
La derrota dolió. Era inevitable. Después de semanas de ilusión, el sueño de volver a levantar la Copa del Mundo quedó a un paso y el golpe se sintió en cada hogar argentino. El frío de la noche y una tenue llovizna acompañaron la desazón de muchos, que eligieron quedarse en sus casas, todavía procesando un final que nadie quería.