Tu cuerpo no envejece, se “seca”. Técnica de 5 segundos para rehidratar tus tendones
Deja de culpar al calendario, a la genética o a la mala suerte por la rigidez que se apoderó de tu cuerpo. Esa sensación de levantarte oxidado, de escuchar chasquidos en rodillas y hombros como si hubiera arena en los engranajes de sentirte frágil como vidrio. No es una sentencia inevitable del tiempo.