Dolor en Gualeguay por el fallecimiento de Amalia Fernández, una vida dedicada a la educación y al servicio comunitario
Su trayectoria estuvo profundamente vinculada con la Cruz Roja Argentina Filial Gualeguay, la formación de profesionales de la salud, el Instituto Adveniat y distintas instituciones de la ciudad. Su compromiso solidario dejó una huella que permanecerá en varias generaciones de gualeyos.
:format(webp):quality(60)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/08/amalia_fernandez.webp)
Gualeguay despide con profundo pesar a Amalia Fernández, una mujer que dedicó gran parte de su vida a la educación, la salud y el servicio comunitario. Su fallecimiento provoca dolor entre familiares, amigos y numerosas personas que la conocieron a través de las instituciones en las que trabajó con compromiso, generosidad y vocación solidaria.
Su nombre se encuentra estrechamente ligado a la historia de la Cruz Roja Argentina Filial Gualeguay, institución en la que asumió importantes responsabilidades y desarrolló una tarea que trascendió su propia gestión. Amalia fue presidenta de la filial y representante legal de su servicio educativo, acompañando una etapa decisiva para la formación de profesionales de la salud en nuestra ciudad.
Uno de sus aportes más importantes se produjo en 1999, cuando la antigua Escuela de Enfermería de la Cruz Roja inició su transformación en el Instituto Superior D-79. Amalia Fernández, en su carácter de representante legal y presidenta de la filial, trabajó junto con la licenciada Stella Maris Krensky, entonces rectora, para concretar aquella reconversión.
El cambio permitió que la institución dejara atrás la formación de auxiliares de Enfermería y comenzara a preparar enfermeros profesionales. De esta manera, Gualeguay pudo conservar una propuesta educativa fundamental, ofreciendo a jóvenes y adultos la posibilidad de estudiar una carrera vinculada con la salud sin necesidad de abandonar la ciudad.
A partir de aquella etapa, el Instituto Superior D-79 continuó creciendo, incorporó nuevas propuestas académicas y formó a numerosos profesionales que luego se desempeñaron en hospitales, centros asistenciales y diferentes espacios sanitarios. Buena parte de ese recorrido tuvo sus bases en la visión, la perseverancia y el trabajo de quienes, como Amalia, defendieron la continuidad de la institución.
Su compromiso con la educación también quedó reflejado en los comienzos del Instituto de Formación Docente Adveniat D-127. Amalia integró el grupo de personas que acompañó la creación de esa casa de estudios en 1995, junto con sacerdotes, docentes y colaboradores de la comunidad.
Posteriormente se incorporó como profesora y formó parte de aquella primera generación de educadores que sostuvo el crecimiento del Adveniat. Las reseñas históricas de la institución recuerdan que sus docentes trabajaron ad honorem durante varios años, impulsados por el deseo de brindar a Gualeguay una formación superior inspirada en valores cristianos, humanos y comunitarios.
Su paso por el Adveniat no fue solamente una función dentro de una estructura educativa. Formó parte de una etapa fundacional, acompañando la construcción de una institución que, con el paso del tiempo, preparó a numerosas generaciones de profesores que hoy desarrollan su tarea en escuelas de Gualeguay y la región.
Amalia Fernández también colaboró con el Hospital San Antonio y participó activamente en diferentes iniciativas vinculadas con el bienestar de la comunidad. Desde el establecimiento sanitario la recordaron como una gran colaboradora, destacando una vocación que estuvo presente a lo largo de toda su vida: estar cerca de las instituciones y trabajar por los demás.
Ese recorrido obtuvo un reconocimiento público en marzo de 2010, cuando el Honorable Concejo Deliberante de Gualeguay le entregó la distinción “Emma Barrandeguy”. Amalia recibió aquel reconocimiento junto con Isolda Mc Dougall, en mérito a su intenso trabajo social y al servicio prestado a la comunidad.
:format(webp):quality(60)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/08/amalia_fernandez_1.webp)
En distintas reseñas dedicadas al aporte de las mujeres a la historia de Gualeguay, su nombre fue incluido entre las referentes de la tarea social y solidaria de la ciudad. Allí aparece junto a otras mujeres que dedicaron tiempo, esfuerzo y sensibilidad a instituciones fundamentales, especialmente en los ámbitos de la salud, la asistencia y la educación.
En mayo de 2024, Amalia pudo participar de la conmemoración por los 25 años del Instituto Superior D-79. Su presencia en aquella celebración tuvo un significado especial: representaba el reencuentro con una obra que había ayudado a construir y que, un cuarto de siglo después, continuaba formando profesionales de la salud.
Hablar de Amalia Fernández es hablar de una vida atravesada por el compromiso. Fue docente, dirigente institucional, impulsora de proyectos educativos y colaboradora de entidades esenciales para Gualeguay. Pero, fundamentalmente, fue una mujer dispuesta a brindar su tiempo y sus conocimientos para abrir oportunidades a los demás.
Su legado permanece en la Cruz Roja, en el Instituto Superior D-79, en el Instituto Adveniat, en el Hospital San Antonio y en cada profesional o docente que encontró una oportunidad gracias a las instituciones que ella ayudó a sostener.
Gualeguay pierde a una de esas personas que construyen silenciosamente una comunidad. Su partida deja tristeza, pero también un legado profundo: el de una mujer que entendió la educación y la solidaridad como verdaderas formas de servicio.
El Debate Pregón acompaña con profundo pesar a sus familiares, amigos, seres queridos y a las comunidades educativas e institucionales de las que formó parte, ante esta irreparable pérdida.