El escritor Gonzalo Ferreyra presentó "Simón No Dice" en la Biblioteca Popular Carlos Mastronardi: una noche donde las letras interpelaron al alma
Con una cuidada puesta en escena, dramatización en vivo y música de autor, el joven escritor gualeyo lanzó su segunda novela, una obra de drama y suspenso psicológico. En un emotivo discurso, el autor reflexionó sobre la génesis de sus textos, la necesidad de dar voz a lo que callamos y la importancia de defender la vocación frente al qué dirán.
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"Escribir nace de la necesidad de buscar palabras para aquello que durante mucho tiempo fueron sensaciones". — Gonzalo Matías Ferreyra
La Biblioteca Popular Carlos Mastronardi fue escenario de una velada cultural perfectamente ambientada para el lanzamiento de "Simón No Dice", la segunda obra literaria del escritor Gonzalo Matías Ferreyra. En un espacio históricamente ligado al amor por las letras, amigos, familiares y lectores se dieron cita para acompañar la presentación de este drama y suspenso psicológico que marca una notable evolución en la carrera del autor.
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La jornada contó con una impecable locución de Rocío De Zan y Emiliano Mastroiacovo, quienes guiaron el desarrollo de la jornada. Como previa al discurso principal, los presentes disfrutaron de una gran interpretación escénica a cargo de Facundo Cichero, quien personificó un pasaje clave del libro, logrando sumergir a los presentes en la atmósfera de la novela.
Mente, papel y la valentía de hacer lo que uno ama
Durante su alocución, Ferreyra compartió reflexiones de gran profundidad sobre el proceso creativo que dio vida a la obra, recordando cómo el proyecto nació primero como una idea latente en su cabeza, pasó luego a ser un conjunto de borradores dispersos y culminó finalmente en las páginas impresas de Simón No Dice.
Asimismo, el autor profundizó en las temáticas de fondo que atraviesan sus textos: aquellas ideas y sensaciones que muchas veces se piensan pero no se dicen.
"Todos tenemos una historia, una más silenciosa que se va construyendo con lo que vivimos, con las personas que conocemos. En algún punto, escribir nace de ahí: de la necesidad de buscar palabras para aquello que durante mucho tiempo fueron sensaciones", expresó.
En otro de los momentos más inspiradores de su mensaje, Gonzalo instó a los presentes a perseguir la vocación con convicción, remarcando la importancia de hacer lo que uno ama y no permitir que los propios sueños sean opacados por las opiniones o el juicio de los demás sobre lo que queremos ser.
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Al finalizar sus palabras, en un gesto de profunda interpelación, el escritor entregó a cada uno de los asistentes un papel con una pregunta introspectiva, invitando al público a reflexionar individualmente sobre su propia historia y emociones.
Drama psicológico y el legado del amor por las letras
En diálogo con El Debate Pregón, el autor —estudiante del Profesorado de Lengua y Literatura— detalló la trama de su nueva creación:
"Es una ficción psicológica con mucho drama y suspenso. Trata sobre Thiago, un adolescente que vive un trauma en su infancia, y sobre Simón, una voz en su cabeza que lo va guiando, ya sea para bien o para mal, algo que cada lector interpretará a su manera. Es el continuo trabajo de un joven tratando de sobrellevar una herida del pasado", explicó.
A diferencia de su primera publicación —de corte romántico—, Ferreyra reconoció que este trabajo refleja un crecimiento profesional: "Amigos y conocidos me han comentado que notan una evolución profesional en mi escritura, y para mí eso es un mimo al alma".
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Uno de los momentos más conmovedores de la velada fue el reconocimiento a su madre, pilar fundamental en su vida y vocación, quien estuvo presente en la sala:
"Mi vieja me ha criado y me dio el amor por las letras. Desde chiquito me inculcó leer, investigar y cuestionarlo todo. Ella está casi ciega, así que desde muy pequeño le he leído mucho; gracias a ella tengo esta pasión por la literatura", compartió emocionado antes de hacerle entrega de los ejemplares de la obra.
Cierre musical de autor e identidad local
Para dar fin a una velada completa, el artista local Mathi Montoya subió al escenario para tocar por primera vez junto a su padre. En una emotiva presentación, interpretó una canción de su autoría en sintonía con la temática y el clima de Simón No Dice.
Con la entrega de los libros reservados y un clima de cálida felicitación de amigos, colaboradores y familiares, la Biblioteca Popular Carlos Mastronardi volvió a reafirmarse como el faro cultural de la ciudad, celebrando el talento, la superación y la consolidación de las letras gualeyas.