Juicio contra Néstor Pavón: otro testimonio independiente sostiene que intervinieron dos personas
La jornada de este martes dio otro paso decisivo en la reconstrucción de las horas posteriores a la desaparición de Micaela García. La declaración de un empleado de Néstor Pavón sumó contradicciones de peso a la coartada presentada por la Defensa, mientras que el testimonio policial volvió a poner sobre la mesa una hipótesis central: por la logística y las condiciones del hallazgo, el hecho requirió la participación de al menos dos personas.
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La declaración que acorrala los horarios de la defensa
El testimonio de uno de los empleados del lavadero de Pavón marcó el inicio de la mañana. Durante su declaración, el testigo sostuvo que Pavón llegó al establecimiento recién pasadas las diez de la mañana, un rango horario que complica de manera directa la línea temporal sostenida por los abogados defensores para justificar sus movimientos.
Pero no fue el único dato revelador. El empleado afirmó que desde el mismo lunes Pavón ya estaba al tanto de la desaparición de Micaela y que incluso conocía la sospecha inicial que recaía sobre Sebastián Wagner por parte de su propia pareja. Asimismo, aportó un detalle geográfico clave: la cercanía entre los domicilios de Pavón y Wagner refuerza la hipótesis de que, al transitar por la calle Illia, Wagner pudo haber estado regresando tras dejar a Pavón en su casa.
El relato del trabajador también ratificó conductas que generan dudas sobre la actitud del acusado. Confirmó que Pavón le pidió expresamente continuar escondiendo el automóvil, aun sabiendo que la búsqueda de la joven ya estaba en pleno desarrollo y conmocionaba a la comunidad.
En coincidencia con lo expresado por otro compañero de trabajo en audiencias previas, el testigo remarcó la diferencia de trato que el acusado tenía: jamás salió a comer con él ni le prestó asistencia para comprar bienes, un nivel de camaradería y ayuda que Pavón sí desplegó en favor de Wagner. Finalmente, el empleado describió el estado de su empleador al momento de arribar esa mañana: "más nervioso de lo normal".
La escena del hallazgo y el cruce pericial
La segunda parte de la audiencia se centró en los peritajes del lugar donde fue hallado el cuerpo de Micaela y el material. Uno de los efectivos policiales que intervino en el operativo y en las primeras diligencias fue tajante al señalar que, por la topografía del terreno y la ubicación precisa donde se encontró el cadáver, resulta prácticamente imposible que una sola persona haya realizado la maniobra sin asistencia. Para los investigadores, también la mecánica del descarte del cuerpo exige la intervención directa de al menos dos participantes. Durante la exposición de los análisis genéticos, se confirmó que no se logró extraer material biológico de ninguno de los implicados —ni de Wagner ni de Pavón— en las muestras analizadas sobre el cuerpo.