Luna Flores recibió el alta y continúa su tratamiento en Uruguay: una historia marcada por la lucha y la solidaridad
La familia de Luna Flores confirmó en las últimas horas una noticia alentadora en medio de un largo proceso de lucha: la joven fue dada de alta médica y continuará su recuperación en Montevideo, donde permanece bajo estrictos controles tras haber recibido un tratamiento de alta complejidad.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/04/luna_y_su_mama_romina.webp)
A través de un mensaje difundido públicamente, su madre, Romina Paredes, llevó tranquilidad sobre el estado actual de la adolescente: Luna “está bien, no ha tenido efectos secundarios ni fiebre”, aunque remarcó que los cuidados siguen siendo rigurosos y que los controles médicos deben realizarse con frecuencia.
Si bien el alta representa un avance significativo, la familia fue cauta al referirse a la evolución del cuadro. “Con respecto a lo oncológico no podemos decir que todavía está solucionado”, explicaron, señalando que será necesario esperar un tiempo prudencial y realizar estudios específicos para evaluar la respuesta definitiva al tratamiento.
La campaña que movilizó a una provincia
El costo del tratamiento —estimado en unos 140.000 dólares— resultaba inaccesible para la familia. Romina Paredes, docente, junto a su esposo, integrante de la policía, impulsaron entonces una campaña solidaria que rápidamente trascendió Gualeguay y se extendió por toda la provincia.
Con rifas, eventos y aportes voluntarios, la comunidad logró reunir una suma millonaria. En una primera instancia se alcanzaron los 158 millones de pesos, cifra que luego continuó creciendo hasta superar los 222 millones, permitiendo finalmente concretar el viaje y el inicio del tratamiento en Montevideo.
El presente: controles y esperanza
Hoy, ya en territorio uruguayo, Luna transita una etapa clave. Tras la aplicación del tratamiento, permanece bajo seguimiento médico cercano, con controles periódicos para monitorear su evolución.
En este contexto, la familia destacó no solo el avance en la salud de la joven, sino también el acompañamiento recibido durante todo el proceso. “Sin la ayuda de la gente esto no hubiese sido posible”, expresaron, agradeciendo profundamente la solidaridad de vecinos, instituciones y personas de distintos puntos del país.
También subrayaron el rol de la Fundación Pérez Scremini, resaltando la contención, el profesionalismo y la calidad humana del equipo, así como el trabajo conjunto con otras organizaciones dedicadas a la salud infantil.
Por último, pidieron disculpas por no poder responder todos los mensajes recibidos, y explicaron que hoy la prioridad está puesta exclusivamente en el cuidado de Luna. “Agradecemos las oraciones, las buenas intenciones y el cariño. Todo eso llega”, señalaron.
Mientras continúa el proceso de recuperación, la historia de Luna Flores se consolida como un símbolo de la fuerza de la comunidad y de la esperanza en medio de la adversidad.