Mario Darío Lazo: Presidente de la comisión directiva de la cooperadora escolar de la Escuela de Educación Agrotécnica N°9 “Juan B. Ambrosetti”.
En esta entrevista, el Presidente de la comisión directiva de la cooperadora escolar de la Escuela de Educación Agrotécnica N°9 “Juan B. Ambrosetti” y ex Rector de dicha institución, Mario Darío Lazo, nos presenta un panorama y una mirada conjunta de esta cooperadora escolar y, también, de esta institución de enseñanza agrotécnica.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/05/lazzo.jpeg)
¿Cuáles son hoy las principales necesidades de la Escuela Agrotécnica y cómo puede la cooperadora colaborar de manera concreta para sostener y fortalecer los recursos de la institución?.
Los requerimientos principales de la Escuela son las relacionadas con infraestructura, como baños, salón de usos múltiples y pintura.
Además, los presupuestos de comedor y limpieza no cubren totalmente los insumos necesarios.
La cooperadora está trabajando en función de las necesidades mencionadas, se han realizado actividades y tenemos proyectos en desarrollo para estos fines.
Nos sustentamos en la idea que la educación es el motor esencial para el desarrollo humano, social y económico, actuando como la herramienta más eficaz para reducir la pobreza, mejorar la salud y fomentar la igualdad de género y la paz; al brindar habilidades técnicas, pensamiento crítico y valores, la educación transforma vidas, impulsa la productividad y permite la movilidad social.
Últimamente se comenzó una campaña para incorporar socios de la cooperadora orientada a incentivar la participación comunitaria y la colaboración voluntaria desde las familias, exalumnos y toda comunidad educativa. Esto tiene una importancia fundamental en la vida de la institución porque constituyen el soporte social y cultural en la entidad de la escuela. De hecho, actualmente la cooperadora está integrada en gran parte por padres y exalumnos.
Toda la tarea esta contextualizada en una gestión transparente de recursos y una administración ordenada. Esto se logra con balances accesibles y articulación formal con la dirección de la escuela. Así se genera confianza y compromiso de la comunidad educativa.
También se piensa en generar alianzas con el entorno para buscar subsidios, donaciones de empresas locales o apoyo de la comunidad para ampliar el impacto de los recursos propios.
La cooperadora no solo cubre falencias de infraestructura, sino que financia insumos para actividades educativas.
La formalización y el registro oficial de la cooperadora son esenciales para garantizar su funcionamiento y la transparencia en el manejo de fondos.
Aprovechamos este espacio para invitar a exalumnos y ex docentes a que se sumen como socios de la cooperadora y participen en la renovación de la misma a través del tiempo.
La educación agrotécnica tiene un vínculo muy fuerte con el territorio. ¿Cómo piensan articular el trabajo de la cooperadora con la comunidad local y el sector productivo?.
Tradicionalmente la educación agrotécnica no solo se desarrolla en el territorio, sino que se construye con él. Este vínculo es el eje fundamental que diferencia a las escuelas agropecuarias, convirtiéndolas en actores clave para el desarrollo local. Estas instituciones juegan un rol fundamental en el arraigo rural, enseñando a jóvenes a valorar y trabajar en sus regiones, evitando la migración forzosa. Las escuelas agrotécnicas desarrollan un aprendizaje en la práctica y tienen sus propias producciones, donde los estudiantes aplican los conocimientos teóricos en un contexto real de trabajo.
La articulación del trabajo de la cooperadora escolar en la escuela no debe limitarse a la gestión de fondos solamente, sino transformarse en un motor de desarrollo territorial que vincule la actividad de la escuela con las necesidades productivas y sociales locales.
Para lograr una vinculación fuerte, la cooperadora debe funcionar como un puente estratégico con una relación con el Sector Productivo.
Después de haber sido tantos años estudiante, profesor y rector de la institución, ¿cómo cambia tu mirada ahora al asumir la presidencia de la cooperadora escolar?.
Lo que veo en relación a los propósitos de la escuela, no difiere demasiado desde mi etapa como estudiante, una de las mejores épocas de mi vida, viviendo la pertenencia. Como profesor la pasión por la enseñanza y como rector un desafío de equilibrio entre la gestión administrativa y la exigencia académica, buscando un ambiente de pertenencia para toda la comunidad educativa.
Actualmente, ¿quiénes integran la Comisión Directiva de la cooperadora escolar?.
Formalmente hay una comisión directiva, pero quiero resaltar la importancia del trabajo colectivo y el compromiso de muchas personas que dedican su tiempo y energía para lograr resultados. Esto nos impulsa a seguir construyendo juntos. La comisión directiva de la actual cooperadora escolar está integrada por:
PRESIDENTE: Mario Lazo, SECRETARIA: Yamila Jalife, TESORERO: Emiliano Abrigo,
VOCALES TITULARES: Adán Taborda, Darío Sánchez, David Denoni, Malena Stegeman, Florencia Duarte.
VOCALES SUPLENTES: Silvina Godoy, Patricia Dujovne, José Luís Galarza, Avelino Aguilar, José Luís Gímenez.
REVISOR DE CUENTAS: María Rosa Cardoso y Fátima Salva.