Menos noches de Corso, entre otros recortes, por las obras de El Niño
La semana entrante se presentarán proyectos por dos obras consideradas prioritarias por la gestión municipal para mitigar los efectos del fenómeno climático que anuncia la llegada de mucha agua. Para financiar los trabajos se reducirán los eventos culturales y el carnaval no será una excepción.
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l escenario meteorológico que se proyecta sobre la región ante la consolidación del fenómeno climático de El Niño ha comenzado a moldear de manera drástica la agenda pública y la asignación de recursos municipales. Con pronósticos de precipitaciones extraordinarias que remiten a las históricas crecientes de finales de la década del 90, la prioridad absoluta de la gestión local se ha desplazado hacia la infraestructura hídrica preventiva, aun a costa de sacrificar o reestructurar eventos de fuerte arraigo cultural y económico en la ciudad.
Entre los ajustes más significativos que se perfilarán en los próximos días se encuentra una fuerte reconfiguración del Carnaval de Gualeguay y los eventos culturales. Aunque desde el Palacio Municipal se ha mantenido la reserva formal a la espera de un anuncio oficial, distintas fuentes con conocimiento directo de la situación confirmaron que se proyecta una edición acotada, con una reducción en la cantidad de noches espectáculos y con comparsas adaptadas a un formato de menor escala.
Emergencia y contratación directa para obras clave
La determinación política de reorientar fondos públicos obedece a la urgencia de ejecutar distintas intervenciones hídricas consideradas neurálgicas para mitigar el impacto de las lluvias proyectadas. En el transcurso del inicio de la semana entrante, entre martes y miércoles, la Municipalidad avanzará en los mecanismos administrativos para la concreción del reservorio de la calle Paraná y la limpieza integral del zanjón de la AFA (ex Dowery), en el tramo que se extiende desde la Ruta Nacional 11 hasta las Diez Boquillas. También está prevista para los próximos días el anuncio de las bombas del Reservorio de la Costanera y el entubamiento del Barrio Pancho Ramírez.
Según voceros del ámbito municipal, el ritmo al que avanza el fenómeno climático y la alta demanda de la maquinaria pública en otros frentes de trabajo (como los que hemos mostrado en estas páginas en el Canal de Hugo) hicieron imprescindible recurrir a financiamiento e intervención externa. Debido a la urgencia del plazo y amparándose en el marco normativo de la emergencia hídrica, la modalidad no consistirá en una licitación pública tradicional, sino en una contratación directa por vía de excepción con cotejo previo de precios, procedimiento expedito para acelerar el inicio de las tareas en el territorio.
Estas medidas se inscriben en el paquete de contingencia que el municipio y los organismos locales vienen articulando frente al fenómeno de El Niño. Entre ellos se incluyen el plan integral de limpieza en canales y desagües, las acciones conjuntas impulsadas con Bomberos Voluntarios para la mitigación en barrios vulnerables y la incorporación de monitoreo satelital por parte de Defensa Civil para anticipar eventuales anegamientos e inundaciones.
Un carnaval "light" y sin competencia
El impacto de este escenario en el ámbito cultural se sentirá con especial fuerza en las comparsas locales. Tras reuniones mantenidas entre representantes del sector y funcionarios de la gestión, la decisión de reestructurar la fiesta popular ya ha sido asimilada por los dirigentes del espectáculo.
Fuentes ligadas a la organización de las comparsas explicaron que las agrupaciones debieron modificar drásticamente los proyectos de diseño y despliegue que tenían en marcha para esta temporada. El esquema contemplará un despliegue "mucho más acotado o light", caracterizado por la reducción en el número de integrantes, una menor presencia de carrozas y la suspensión de la faz competitiva de la edición. El vestuario y los grandes proyectos preparados para esta entrega quedarán resguardados para el próximo año.
"Lo que se proyecta es hacer algo adaptado. Este fenómeno climático se extendería hasta fines de enero o principios de febrero, por lo que planificar un corso de muchas noches representaba una inversión altísima con un riesgo enorme de suspensión por lluvias", indicaron desde el ámbito de las agrupaciones y del muncipio.
En lo relativo al formato operativo, en las mesas de trabajo se barajó la posibilidad de consensuar un esquema de hasta seis noches, número que permitiría balancear el costo operativo del predio y garantizar la recuperación de la inversión. Sin embargo, todo el cronograma dependerá de la evolución meteorológica. Se descarta que ante una contingencia muy desfavorable, sería hasta una falta de respeto hacer la fiesta con numerosas familias evacuadas.
En materia presupuestaria, el recorte también es severo. Trascendió que las comparsas suscribieron un primer desembolso, sobre un total acordado. La cifra dista de las expectativas iniciales de las agrupaciones —que aspiraban a una asistencia del doble del acordado—, reflejando el fuerte redireccionamiento de los caudales públicos hacia el plan de obras hidráulicas.
Otros eventos como la Fiesta del Asado y la Galleta también se encuentran en duda, y de hacerse serán con esquema reducido.
Conferencia de prensa en puerta
Si bien las negociaciones entre las partes se han desarrollado bajo hermetismo y aún no se han formalizado los decretos correspondientes, voceros de la gestión municipal confirmaron que en los primeros días de la semana entrante se convocará a una conferencia de prensa. En esa instancia, las autoridades darán a conocer el alcance del plan de obras preventivas por El Niño y el esquema definitivo del recorte de eventos.