Humberto Salinas, toda una vida dedicada a la noble tarea del lavado de autos
Casi 60 años ha dedicado Humberto Salinas al rubro de lavado de automóviles en nuestra ciudad. Actualmente, y desde hace 20 años, desarrolla su emprendimiento en Urquiza y Rivadavia, donde antiguamente funcionaba la estación de servicio “Esso”. También se brinda servicio de gomería de autos y motos.
Dialogamos con el propio Salinas y también con dos de sus compañeros: José Leguiza y Gisela Argó. Nos contaron algunos detalles del trabajo que realizan a diario, como así también de las satisfacciones que obtienen a diario en el trabajo y algunas anécdotas.
¿Cuántos años dedicados al rubro del lavado de autos?
Humberto Salinas: Entre 58 y 59 años. Tengo 71 años de nacimiento, aunque 70 por libreta. Me cree trabajando en el lavadero, ayudé a mi madre, en situación en que quedamos huérfanos. Trabajé algunos años en “Lavadero Reconquista”, de Zanetti Ales, en cercanías de donde al poco tiempo se creó la empresa “Soychú”. Y, luego me desempeñé en lo Colman, la estación de servicio YPF, donde necesitaban un empleado en el lavadero y fui temporalmente por dos meses, pero me quedé 18 años en ese lugar. Y después, empecé a trabajar por mi cuenta en un local de calle Chacabuco, entre San Martín y Monte Caseros, a media cuadra de la estación de servicio donde me desempeñaba.
Actualmente, trabajo con mis nietos, Leguiza, que era el aspirador, y luego se sumaron dos hermanas de apellido Argó. Un tiempo estuvo también trabajando conmigo mi hija, pero no le gustó y seguí la labor junto a mis nietos. El emprendimiento está ubicado en calles Urquiza y Rivadavia, donde funcionaba la estación de servicio “Esso”. Hace 20 años que estoy en el lugar, con la familia Löbbe, que es muy buena gente y me ha perdonado todo (risas).
Leguiza, ¿en su caso realiza tarea de gomería en general?
José Leguiza: Me dedico a moto, auto, camionetas; no así a camiones y máquinas agrícolas. Gracias a Dios siempre tenemos trabajo, ya hace muchos años que nos dedicamos al oficio y además estamos ubicados en un muy buen punto de la cuidad.
Humberto me ayudó enormemente y me hizo conocer mucha gente. Durante los primeros tres años del emprendimiento realizaba el trabajo de aspirador y después me empecé a desarrollar la tarea de gomero.
Gisela ¿cuántos años hace que te desempeñás en el lavadero?
Gisela Argó: En febrero próximo se van a cumplir 14 años que trabajo en el lavadero. Mi hermana fue la primera que se incorporó a este trabajo y a la semana lo hice yo, pero ella no trabaja más acá. Me gusta la labor que hago y ya somos como una familia. Este es un trabajo tranquilo, aunque por ahí un poco cansador.
¿Es un rubro machista?
Gisela Argó: Y, más o menos. Sí. Por ahí trabaja más la mujer que el varón (risas).
Humberto Salinas: hay que decirle a la señorita que no es para tanto. Tuvo la gran suerte de casarse con un empleado que trabajaba en el lavadero.
¿En qué horarios brindan el servicio de lavadero y gomería?
José Leguiza: Se trabaja todos los días. En el caso mío, trabajo desde la mañana hasta la noche. El resto trabaja hasta las 5 ó 6 de la tarde.
Humberto Salinas: El lavadero funciona, en verano, desde las 6 de la mañana, prácticamente, hasta las 6 de la tarde. En invierno ya cambian los horarios porque las manos y los pies se enfrían demasiado, entonces, culminamos la jornada laboral más temprano. Pero trabajamos muy bien, todo perfecto y nos conoce todo el mundo. Soy un agradecido de mi pueblo.
¿Una anécdota?
Humberto Salinas: Una vez encontré 2.000 dólares en un auto que estaba para lavar, que contamos con testigos, pero el dueño no los quería llevar. Pero, lo que es del auto es del auto. En ese momento, con 100 dólares pagaba el alquiler.
Se puede recomendar realizar este oficio a otras mujeres…
Gisela Argó: Sí. Se puede encontrar en este rubro una salida laboral. Aparte se conoce mucha gente, hacés amistades nuevas; es lindo. Se disfruta, al menos, yo lo hago.
¿Qué más hay que destacar, Salinas, además de expresar el agradecimiento a los clientes?
Humberto Salinas: Agradecemos también al Diario “El Debate Pregón” por hacernos esta nota. Y decir que quien precise de nuestros servicios puede acercarse a nuestro lavadero.