La escritora Mónica Correa obtuvo un premio internacional de poesía
Es nacida en Gualeguay, tiene 57 años de edad y escribe poesías desde siempre. Mónica Correa alcanzó el tercer premio en el “80 Concurso Internacional de Poesía y Narrativa - Renacer de las Letras”, que organizó el Instituto Cultural Latinoamericano (ICL). Participó con tres obras, con las cuales obtuvo la premiación y accedió a plasmarlas en un libro de antología con otros trabajos seleccionadas de dicho certamen.
“Segunda Sección” entrevistó a la poetisa local y nos contó aspectos sobre la experiencia adquirida en el concurso internacional y también sobre facetas de su estilo y composición de obras en general, y de su vida personal.
¿Cómo surge esta posibilidad de participar en el certamen literario?
Mónica Correa: Participé en un concurso del Instituto Cultural Latinoamericano, que tiene sede en distintos países de Latinoamérica y que realiza también intercambios culturales con España e Italia.
La participación la realice a través de Internet en el concurso que se denomina “Renacer de las Letras”. Primero fui preseleccionada entre 3.900 trabajos y quedamos 390. Entonces, me ofrecieron trabajar en una antología en la cual hay tres poemas míos, que fueron con los que participé en el concurso. Después seguíamos en carrera por los primeros premios y obtuve el tercer premio en poesía con los tres poemas. El certamen también incluía la categoría narrativa.
¿Cuál es la temática de tus poemas?
Mónica Correa: Uno, está dedicado a Alejandra Pizarnik en conmemoración por su natalicio. El segundo está referido a la palabra y el tercero se llama “Cosecha”, que habla un poco de una experiencia personal. Con mi esposo cosechamos moras y después de ese momento surgió este poema que tiene relación con los martirios que han sucedido en el mundo. Con esos trabajos participé en el concurso.
¿Y cuál es su estilo poético, sobre qué te gusta escribir?
Mónica Correa: Me gusta escribir sobre todos los asuntos. Tengo dos libros editados; el primer contiene poemas dedicados a mis hijos, nietos, a una cuñada que es maestra. Escribo mucho también sobre la defensa de los derechos humanos, colaboro mucho con la APDH. El segundo libro que escribí que se llama “Faro de lesa humanidad” y en el mismo rescato personajes históricos que han luchado por sus ideales y que, incluso, algunos hasta han padecido el martirio.
También hago poemas denominados de contenido social, que en un momento se llamó también de protesta.
Cuéntemos acerca de su vida…
Mónica Correa: Tengo 57 años, nací en Gualeguay. Después de los 50 recién me di a conocer, momento también en que gané en un concurso del Colegio San José, cuando se celebraron los 103 años del hogar de niñas. De igual manera, desde siempre he escrito poesías. Nunca me había animado a mostrar lo que hacía. Soy ama de casa, tengo seis hijos. He participado también en cafés literarios para la APDH, por el Día de la Memoria, en Biblioteca Popular; he colaborado también con las jóvenes de la Multisectorial con el cual hicimos un café literario que se llamó “Poesía hecha por mujeres”.
Siempre me gusta incursionar en obtener mensajes de la elite de los escritores conocidos de la ciudad y me gusta inculcarle al resto mi amor por la poesía, como en otros lados que se hacen festivales de la poesía. Es como abrir el círculo para que todos puedan conocer lo que es la declamación de la poesía.
¿Cómo considera que se encuentra la escritura en Gualeguay?
Mónica Correa: A veces pienso que Seguay, en su sede, podría movilizarse. Me encantaría que se promuevan certámenes con las escuelas, acompañar a los poetas que están surgiendo. Ahora cabe destacar también que ha surgido un espacio entre Cooparte, Alejandra Cordero, de “Almacén de Libros, Papelucho”, y el municipio, que han abierto un espacio donde han convocado a las rondas de mujeres y han dado el puntapié inicial, que valoro mucho. Me han invitado a las mesas que se organizan y que hace unos días estuvimos en el cierre de año. Rescato mucho esta iniciativa porque es como una vidriera para los escritores, debido a los altos costos para publicar. Muchos escritores tienen su material y no pueden darlo a conocer.