Liebre de Marzo: Se dictará seminario de verano “Del imaginario a la escena"
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Este seminario tiene como propósito, además de la recreación en este período de vacaciones, indagar y ensayar diversos mundos ficticios donde el imaginario y la creatividad sean los protagonistas para llevar a escena infinitas historias, personajes y relatos teatrales.
El seminario está destinado para adolescentes de 9 a 13 años (no hace falta tener experiencia previa) y dará comienzo este jueves y se extenderá hasta el 22 de febrero. Las clases se dictarán de 18.30 a 20.30hs en la sala teatral de Liebre de Marzo. Serán en total seis encuentros y el costo es de 6.500 pesos.
El seminario está a cargo de Agustina Mansilla, quien es actriz y Profesora de teatro, recibida en la Facultad de Humanidades Artes y Cs.Sc, UADER. Actualmente es estudiante de la Licenciatura en Actuación, en la Universidad Nacional de las Artes, CABA.
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En contacto con nuestro matutino, Agustina Mansilla, manifestó: “Considero que el Teatro como actividad no sólo nos permite crear nuevos mundos posibles gracias a la creatividad y la imaginación, sino que, además, en su práctica indudablemente nos vemos involucrados/as y beneficiados/as por importantes herramientas que nos brinda en lo ficcional para luego trasladarlo a la vida. Me gusta pensarlo como las 3 C del Teatro:
Comunicación: a través del juego teatral aprendo a comunicar mis ideas, sentimientos y valores; Confianza: la autoestima se ve altamente afectada de manera positiva, al romper con la timidez enfrento el mundo con mayor seguridad, claridad y desinhibición; Conflictos: el teatro me permite ensayar escenarios en los cuales debo enfrentarme a resolver situaciones que muchas veces ponen al límite a los diferentes personajes que deba interpretar”.
“Esto genera una especie de máscara, ya que es a ese personaje al que le suceden cosas, no a mí, y por ello la prueba y el error será fundamental para experimentar posibles soluciones con sus respectivas consecuencias de las que sin dudas aprenderé. El teatro como puerta al juego, dejando de lado los prejuicios, se convierte en ese lugar donde realmente puedo ser quien yo desee”, explicó la seminarista