Lucía Uhrig: “Cada docente va con el corazón a dar clase”
Dialogamos con la docente de nuestra ciudad, Lucía Uhrig, que nos relata la experiencia de vida que ha tenido cuando desempeñaba su tarea profesional en la zona de Islas del Ibicuy. Destaca el esfuerzo que realizan los docentes a diario, no solamente para viajar de un lugar a otro, que no es poco, sino también a la hora de dar clases, donde muchas veces no cuenta con los elementos básicos para dar la clase.
¿Cuánto tiempo hace que te desempeñás como docente y en qué institución lo hacés?
Lucía Uhrig: Me inicié como docente en Islas del Ibicuy, de hecho, me considero de ese lugar. Allí conocí la mayoría de las escuelas, las distintas realidades. Aunque anteriormente hubo mucha gente, muchas docentes que hacen ese sacrificio de viajar hasta esos lugares, que hoy están jubiladas, con muchas historias de vida. Conocí mucha gente, con muchas experiencias. Actualmente estoy me dedico a la docencia en Gualeguay, pero si tengo que volver a la isla lo haría. Volví a Gualeguay por cuestiones familiares.
¿Qué experiencias has vivido en las islas?
Lucía Uhrig: Me he quedado en escuelas, con sudestada, con inundaciones. Son distintas realidades. Los caminos para arribar las escuelas son tramos largos y algunos se han cerrado. Había una escuela, con poco alumnado y que quieren cerrar y piden que eso no se produzca. A esa escuela viajábamos los días lunes y demandaba varias horas; había niños que iban de madrugada y hacían el recorrido durante dos o tres horas, en una lancha del año 60. La distancia era de 20 km por río. Son realidades que por ahí no se ven. Son lindas experiencias, pero a la vez hay diferentes situaciones en distintos lugares, porque la distancia es un inconveniente en la zona isla.
La cuestión de viajar por ruta es algo que ocurre en el entorno de cada provincia y la cuestión económica también infiere. Muchas veces no alcanza el dinero para trasladarse a las escuelas en colectivo y otros medios, o también no hay transportes.
Cuando me hicieron una nota (que se publicó en Facebook y que tuvo bastante repercusión) estaba en una situación personal muy complicada. Estaba en escuelas “adentro”. Estoy de acuerdo con algunas maneras de manifestarse por parte de los docentes. Había una escuela en la que nos descontaban los días de paro, entonces íbamos un grupo a dar clase y otro grupo hacía el paro, y acompañábamos. Muchas veces hay que respetar al compañero porque la tarea del docente no solamente implica trabajar 4 horas en una escuela sino también en los nervios por llegar al lugar de trabajo, los peligros que puede haber en la ruta. Gracias a Dios nunca me tuve ningún accidente. Es más fácil arribar a las escuelas que están sobre la ruta. Pero a veces tenes que ir mas adentro, tenés que tomar una lancha, llegar a tiempo. Un año compartí esa situación de viajar a dos escuelas; una semana iba a una y la siguiente a la otra, con diferentes realidades.
¿Qué sensaciones te despierta ser docente?
Lucía Uhrig: Yo me siento orgullosa. En Gualeguay trabajé muchos años en jardines maternales municipales, pero después me considero una isleña más y mi corazón es de una maestra isleña. Aprendí mucho en esos lugares, fue una hermosa experiencia. Y, a las jóvenes docentes le digo que si tienen la posibilidad de dar clases en esas zonas, que lo hagan, que no se arrepientan.
Y estoy agradecida también de Gualeguay porque en la escuelita 76 fue donde empecé a dar clase y ahora lo hago en la 67. Me siento orgullosa de ser docente, pero también considero que en todos lados cada maestro tiene librito. Hace el sacrificio, ya sea que viva a la cuadra de la escuela. Hoy el docente tiene que comprar un fibrón, que nos sale 400 pesos. Cada docente va con el corazón a dar clase. Al niño, aunque sea le da una sonrisa con amor. Es decir, el docente necesita, no sé si tanto en el sueldo, pero sí en materiales porque muchas veces hasta tenés que comprar un registro. Tengo una hija que es docente y es suplente y, a veces, como me pasaba a mi, en tres meses no me pagaban y luego me daban una cantidad importante de dinero. Antes se ganaba muy bien trabajando como docente en la isla, pero hoy a nivel económico no es tan así.
Felicito a cada docente por su labor. A todas mis colegas les deseo lo mejor y ojalá que cambien la manera de vernos a los docentes.