Se perderá entre un 50 y 100 por ciento de la inversión en maíz
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El panorama que se presenta a raíz de la severa sequía que afecta a gran parte del país generará pérdidas cuantiosas en la producción agrícola y también ganadera. En este sentido, según estimaciones, los productores de maíz de nuestra zona perderían entre un 50 y 100 por ciento de la inversión realizada en este producto.
En contacto con “El Debate – Pregón”, el extensionista del INTA Gualeguay, ingeniero agrónomo Manuel Vaccaro, nos brindó un panorama preciso sobre la situación actual de las producciones agropecuarias y los efectos de la “Niña”.
¿Cómo caracteriza a la sequía en el Departamento Gualeguay?
Es la tercera niña consecutiva que tenemos, para que te hagas una idea el promedio anual de precipitaciones en el departamento es alrededor de 1228 mm y en el año 2022 fueron 972 mm, lo cual arroja un saldo negativo de 256 mm. Mirando los totales uno podría pensar que no fue tan grave, pero la gravedad estuvo en la distribución de las precipitaciones mensuales, como muestra la figura 1. Como se ve en la figura 1 a partir del mes 5 empiezan a ser significativas las diferencias entre las precipitaciones ocurridas en el año 2022 y el promedio histórico. Esto tiene suma relación con lo que paso y está pasando con los cultivos. Para el caso del cultivo de trigo, el cual es un cultivo de invierno, los rendimientos zonales fueron buenos, por encima del promedio, esto debido a que en los primeros meses del año el perfil del suelo se cargó y por lo tanto se sembró con buena reserva de humedad, luego en los meses de Septiembre-Octubre que es cuando se da la mayor demanda de agua por parte del cultivo y es donde define el rendimiento principalmente, las precipitaciones fueron inferiores a lo normal, pero las precipitaciones ocurridas en esos meses, más la reserva de humedad en el suelo, acompañado de una gran amplitud térmica, (noches frías y días calurosos) lo cual beneficia el llenado en el trigo, permitieron buenos rindes zonales.
Figura 1. Precipitaciones mensuales promedio en Gualeguay. Fuente: Sociedad Rural Gualeguay.
Cuando nos referimos a los cultivos de verano, lo que más se siembra en la zona es maíz y soja, el panorama es muy diferente. El cultivo de maíz de primera se siembra en agosto y septiembre y el cultivo de soja de primera en octubre-noviembre. Como muestra la figura 2, las precipitaciones de agosto a diciembre solo fueron de 164 mm y la evapotranspiración (pérdida de humedad de una superficie por evaporación directa más la pérdida de agua por transpiración de la vegetación) fue de 736 mm por lo tanto faltaron 572 mm, cuando normalmente esta diferencia es de 200 mm. Gran parte es obtenido por las plantas de las reservas de humedad del suelo, reserva que en el año 2022 no hubo. Esto determinó que el cultivo de maíz transcurra su período crítico (momento en el cual se da la mayor demanda de agua por parte del cultivo y es donde se define principalmente el rendimiento) prácticamente sin reserva de humedad. Lo que lleva a esperar rendimientos promedios de 2000 kg de grano por hectárea, cuando normalmente el rendimiento promedio es de 6400 kg y el rendimiento de indiferencia (rendimiento con el cual se pagan los costos del cultivo) alrededor de los 4000-4500 kg/ha. Hay lotes en el departamento que como no iban a rendir nada, se han picado para uso forrajero o se han pastoreado directamente con los animales. Los maíces tardíos, que son los que se siembran en noviembre-diciembre, en general se lograron bien y si el clima acompaña se podrían lograr rendimientos aceptables.
Con respecto a la soja de primera, se llegaron a sembrar en su totalidad y en general más del 50% de los lotes se encuentran en condición de regular a mala. Por lo que el rendimiento potencial estaría afectado y la magnitud del deterioro va a depender de las precipitaciones que se den en adelante. Con respecto a la soja de segunda, que es la que se siembra luego de levantar el trigo en noviembre y diciembre, hay muchos lotes que se perdieron, nacieron las plantas y se secaron y otros lotes no se pudieron sembrar en fecha por fala de humedad. Las siembras se retomaron luego de las precipitaciones ocurridas la última semana de enero. Algunos lotes con soja y otros se pasaron directamente a maíz de segunda. Cabe aclarar que son siembras de alto riesgo y que el resultado dependerá mucho de las condiciones ambientales que ocurran en los próximos meses, sobre todo que no haya heladas tempranas que afecte el llenado de los cultivos. De todos modos, los rendimientos potenciales son inferiores a los logrables en fechas normales de siembra.
Por lo tanto, a modo de resumen es esperable una caída de la superficie a cosecha de maíz y soja y una caída en los rendimientos promedios, lo que va a implicar una caída en la producción de granos.
Figura 2. Precipitaciones y evapotranspiración de agosto a diciembre en Gualeguay.
A la ganadería, ¿Cómo la afecta la sequía?
Con respecto a la ganadería, la situación es muy complicada ya que muchas praderas se secaron, en los campos bajos a parte de la falta de forraje, se secaron las aguadas naturales, así como también en los campos altos hubo productores a los cuales se le secaron los pozos. No se han podido hacer reservas, ya que pasamos una primavera seca y es en el momento que se realizan las mismas. La condición corporal de los rodeos de cría está muy deteriorada, como medida para bajarle los requerimientos nutricionales a las vacas, los establecimientos que pudieron, realizaron destete precoz y vendieron las vacas que no eran productivas. Por falta de forraje también cayó la oferta de animales gordos, sumado a los pocos animales que hay encerrados debido a la falta de rentabilidad en los feedlot. Es muy probable que el efecto de la seca se vea reflejado este año en la preñez de las vacas, con una menor oferta de terneros logrados y por su puesto en la menor oferta de animales gordos, lo cual ya se está empezando a ver.
¿Qué medidas se han tomado a nivel provincial y nacional para paliar la situación que padecen los productores?
Se ha reglamentado en la provincia el pedido de la emergencia agropecuaria, estaría faltando el aval a nivel nacional, lo cual se estaría por reglamentar. Los productores afectados están presentando la documentación ante la Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Entre Ríos, la cual otorga el certificado de emergencia. Con el certificado los productores podrán acceder a las medidas que se reglamenten en los próximos días a nivel provincial y nacional.
¿Se pueden estimar las pérdidas en las producciones?
En él maíz se va a perder más del 50 por ciento, con pérdidas que irán desde un 50 a un 100 por ciento de la inversión realizada. En cuanto a la soja de primera, que se cosecha en abril y mayo habrá pérdidas en el potencial de los rendimientos y en el caso de la soja de segunda, las perdidas serán también de superficie. Si se normalizan las precipitaciones, las pérdidas en rendimientos podrían permitir cubrir los costos. Pero hay que decir que la producción en general va a ser bastante menor con respecto al promedio histórico.
En relación a la ganadería, en especial el año que viene se estima que vamos a tener menos terneros, debido a una caída en la preñez de las vacas y menor oferta de animales gordos, lo cual ya se empezó a notar, por falta de forraje y elevados costos de alimentación. Además, hay que sumarle que se han secado praderas, no se han podido realizar reservas para el invierno, sumado a problemas de agua porque se han secado algunos pozos, aguadas naturales como arroyos, tajamares y lagunas. Por lo que se puede concluir que la producción, en general, va a ser bastante menor al promedio.