Silvia Silveyra: “Se trabaja en la regularización de documentos”
La encargada del cementerio municipal, Silvia Silveyra, en contacto con nuestro matutino, se refirió a diversas cuestiones inherentes a la tarea administrativa. Contó aspectos sobre algunas obras edilicias que se realizan en el predio y otras que van a comenzar el próximo lunes, que serán el enaltamiento de los tapiales por calle Villar y Jujuy.
La responsable del área municipal comentó también que se ha implementado un sistema de seguridad ante los históricos hechos de profanación. En este sentido, señaló que desde octubre pasado el cementerio cuenta con custodia policial y que también se han instalado 12 cámaras de seguridad (está previsto que se coloque una mayor cantidad).
Silveyra recordó, además, que está vigente el servicio municipal de inhumación, a cargo de diversas empresas funerarias de la ciudad, donde el Estado Municipal resuelve cualquier situación irregular, anómala o falta de recursos económicos, en el momento de la inhumación.
“En el cementerio, aparte de las obras cotidianas de mantenimiento, se están haciendo limpieza de panteones y de monumentos históricos por hidrolavado”, señaló Silveyra. “Estamos empezando a efectuar arreglos en la capilla, que vale aclarar que se hace a pulmón, porque a veces no alcanzan los fondos destinados para el área, y que además insumen tiempo y personal. Así que lo vamos haciendo despacio porque la principal función del cementerio es cubrir los servicios”.
Silveyra destacó que “lo que se está haciendo es aggiornar la situación documental, regularizando cuestiones burocráticas. Y, en este sentido, debido a que circulan demasiados comentarios, mayormente, maliciosos, quiero aclarar que de ninguna manera se saca a ningún fallecido o se le quita el lugar de nadie. Por eso reitero, se está regularizando situación documental. Entiendo que para algunas personas esta situación es un poco molesta, pero es necesaria hacerla”.
La funcionaria también reconoció que “existen internas del municipio y se han vertido ciertas opiniones maliciosas en redes sociales y, como tal, se va generando una bola de nieve que es difícil de detener. En cuanto al mito que se comenta que si el titular fallece y no se puede abrir un nicho, es mentira. Cuando esto ocurre el fallecido ingresa de manera directa justamente porque es el titular. Cuando fallece una persona y vengo a hacer el trámite y el nicho está a nombre de mi papá o de mi mamá lo abro por consanguinidad. No necesito hacer ningún otro trámite. Me voy al caso más complicado, si el nicho está a nombre de un tatarabuelo, se abre con una declaración jurada ante escribano público porque existe un lazo de parentesco y no así si el nicho es de un amigo o allegado”.
En relación a las cuestiones de índole interna, Silveyra, señaló: “seguimos resolviendo algunas situaciones, y seguimos trabajando en eso, aunque la mayoría gracias a Dios están resueltas. Mucha gente me pide que hable y no quiero hacerlo por una cuestión de no querer seguir agrandando chismes. Lo que queremos es dar una información fehaciente y seria. Aquellas personas que tengan algunas dudas les sugerimos que se acerquen a las oficinas del cementerio, donde también pueden solicitar mi número de teléfono para comunicarse conmigo”.
Por último, la encargada de la necrópolis, manifestó: “hay que tener en cuenta que los nichos tienen una capacidad determinada; algunos solo pueden ingresar cuatro féretros, en otros, dos, y otros, uno. Hay casos de nichos para cuatro que contienen doce cuerpos. Esa era una práctica que se hacía antes. El hecho de haber doce inhumaciones en un lugar que está diseñado para cuatro genera, entre otras cosas, problemas estructurales que afectan, más allá del nicho propio, afecta a los lindantes, también a las galerías. Es por eso que hay que respetar esas capacidades para evitar justamente problemas mayores”.