Desde La Paz hasta el Himalaya: el escalador entrerriano que escaló el Lhotse, la cuarta montaña más alta del mundo
El montañista entrerriano de 28 años alcanzó los 8.516 metros de la cuarta montaña más alta del planeta. Lo logró sin oxígeno suplementario ni apoyo de sherpas, convirtiéndose en uno de los doce argentinos que coronaron el Lhotse.
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Juan Cruz Rodríguez, un joven de 28 años nacido en La Paz, Entre Ríos, logró una hazaña histórica para el montañismo argentino: conquistó la cumbre del Lhotse, la cuarta montaña más alta del mundo con sus 8.516 metros, ubicada en la cordillera del Himalaya, Nepal. Lo hizo el 18 de mayo, sin oxígeno suplementario y sin el apoyo de sherpas, junto a su compañero sanjuanino Nehuen Conterno. El mendocino Matías Fabrizio también coronó la cima en la misma expedición, elevando a doce el número de argentinos que lograron vencer al Lhotse en toda la historia.
En el momento de mayor gloria, a más de ocho mil metros sobre el nivel del mar, Rodríguez desplegó la bandera de La Paz, que le había regalado su madre. "Cuando llegamos arriba, yo tenía la bandera de La Paz que me la había regalado mi mamá, porque yo soy nacido allá. Entonces, la pude desplegar", contó emocionado.
La fecha del ascenso cargaba con un peso histórico adicional: ese 18 de mayo se cumplieron exactamente 70 años desde la primera ascensión al Lhotse, lograda por una expedición suiza en 1956.
Un mes y dos días de camino a la cima
La expedición comenzó el 10 de abril cuando Rodríguez llegó a Katmandú para iniciar la logística. El ascenso propiamente dicho arrancó el 16 de abril y demandó un mes y dos días, gran parte de los cuales se destinaron al proceso de aclimatación. "Se busca ir lo más alto que se puede, dormir en altura, pero luego bajar. De esta manera el cuerpo empieza a generar glóbulos rojos, que es lo que permite mejor captación de oxígeno", explicó.
El momento más crítico llegó cerca de la cumbre, cuando el frío extremo —entre -25 y -35 grados— amenazó con obligarlos a descender. "Teníamos bastante frío en los pies y en las manos. Nos pusimos a mover los dedos para entrar en calor. Después salió el sol y al final pudimos seguir. Pero ese fue el momento en el que si no mejoraba, nos íbamos a tener que bajar", recordó.
Guía de montaña hace diez años
Rodríguez lleva una década dedicado al montañismo profesional. Su carrera comenzó en 2016, cuando vivía en El Bolsón y un amigo le habló de la posibilidad de estudiar para Guía de Montaña en Mendoza. Desde entonces no paró de escalar. El Lhotse no es su techo: "Algún día me gustaría conocer el techo del mundo, que es el Everest", dijo, y dejó un mensaje para quienes quieran dar el primer paso: "Es una actividad muy linda, muy beneficiosa para el cuerpo, para la salud mental y también te abre muchas puertas a otros mundos".